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Música para el entrenamiento de las ondas cerebrales

¿Quieres escuchar algo de música y volverte más listo, o tener meditación fácil instantánea? Hay productos ahora que “entrenan” tus ondas cerebrales, con el fin de colocarte en un estado de meditación. La música está compuesta por compases y pulsos que entrenan tus ondas cerebrales a una frecuencia específica. Coloca el CD correcto o el MP3 durante alguna actividad que realices, y tendrás un mejor funcionamiento del cerebro. ¿Ciencia? Tal vez en parte.

Musica para el cerebro

Las frecuencias de las ondas cerebrales varían según el estado mental. Por ejemplo, el soñar despierto y la meditación ligera se lleva a cabo en el rango de frecuencias denominadas “Alpha”. De modo que, si escuchas música que contiene compases a una frecuencia de 10 Hz generarás más ondas cerebrales de una frecuencia de 10 Hz, e ingresarás a un estado de relajación mental Alfa. ¿Pero, realmente funcionan estas cosas?

Si, absolutamente. He encontrado dos productos que me colocan en un estado mucho más pacífico que otra música o que las prácticas de meditación. Estudios probarán los efectos (algunos ya lo han hecho), y desmienten las afirmaciones salvajes. Sin embargo, según mis resultados yo no esperaré mayores investigaciones. Muchas cosas funcionan aún antes de que la ciencia llegue a demostrarlas.

Si eres un escéptico, puedes esperar mayor evidencia sobre los beneficios del entrenamiento de ondas cerebrales. Mientras tanto, ¿por qué no intentar con música clásica mientras estudias, sólo para ver si ayuda? Experimenta con la música ya que hasta ahora no he oído que Mozart con su famoso “efecto” causara algún daño. Además, los chicos que aprenden en el preescolar potencian su capacidad de aprendizaje.

Ocho consejos para los padres de los estudiantes de piano

1. Primero que nada, no espere ansiosamente que sus niños progresen rápidamente en sus estudios musicales, recuerde que el estudiante que es más avanzado a los 8 o 10 años no necesariamente lo será a los 15.

2. Es importante no dejarse llevar y contratar a un maestro o profesor de piano por el simple hecho de que es un intérprete maravilloso, ya que no siempre son estos los sujetos que tengan mayor paciencia para enseñar a un niño.

Consejos sobre lecciones de piano

3. Por otro lado, no olvide que, si bien es un gran error seleccionar a un maestro porque cobra barato, es así mismo un grave error elegirlo porque sus honorarios son elevados. Cuánto cobre el maestro no nos indica si es un buen profesor o no.

4. No se precipite a despedir al nuevo profesor tan sólo porque su hijo ha expresado su disgusto hacia él o ella. Es probable que el sentimiento sea temporario, y desaparezca al poco tiempo; pero por otro lado tampoco insista a que su hijo estudie con una persona que le causa rechazo permanente.

5. No hable a la ligera delante de sus niños de aquella persona en quien ha puesto su educación musical. Si tiene alguna crítica para hacer, no sólo será más justo, sino también más efectivo, llevarlas directamente al maestro mismo.

6. No deje de cooperar con el profesor; él necesitará su ayuda y su niño se llevará los beneficios de dicha cooperación. Nunca dude en ayudar al maestro, si no siente la suficiente confianza como para hacerlo es aconsejable que contrate a otro instructor.

7. No espere que el maestro brinde un trato especial a su hijo por el simple hecho de que usted lo considere un pequeño genio. Si el niño tiene dones excepcionales, no dude en que el maestro será el primero en darse cuenta y sabrá cómo actuar al respecto. Tenga también en cuenta los consejos ya dados para ayudar a instroducir a los niños a la música.

8. No le haga sentir al niño que usted vigila ansiosamente su progreso durante su práctica de piano. Los jóvenes tienden a ofenderse por tales actitudes. Por otro lado, no deje de manifestar un interés amable en el trabajo de su hijo. Una palabra de aliento, una sugerencia amistosa, algún elogio, siempre y cuando sea juiciosamente administrado, será útil y estimulante.

¿Tienes algún consejo para agregar a la lista que desearías hacerle llegar a los padres de quienes estudian piano? Coméntalo a continuación.

La sonata Appassionata de Beethoven por Rubinstein

Hemos hallado una interesante versión de la sonata de Beethoven para piano número 23 llamada Appassionata interpretada por el maestro Arthur Rubinstein. La interpretación del genial pianista es verdaderamente admirable. Seguidamente el primer movimiento, tal vez el mas conocido de los tres que componen la obra.


El segundo movimiento, mucho mas lento que el primero, no deja de ofrecer interesantes desafíos técnicos. Con un tempo indicado en la partitura como “Andante con moto” es, a nuestra manera de ver, una de las composiciones mas bellas dentro de las piezas para piano de Beethoven. A continuación la interpretación del mismo.

El “Allegro ma non troppo” del movimiento final encuentra una resolución formidable a estra magnifica obra para piano, considerada por muchos como una de las mas grandes sonatas para piano de Beethoven de todos los tiempos.

Creemos que esta representación por parte de Rubinstein deja lugar para el debate, tanto por el lado de la particular interpretación de este ganial músico, como así también por las cualidades y desafiós técnicos que propone la misma. Por ende, esperamos vuestros comentarios, críticas, sujerencias y todo lo que les venga en mente.

La leyenda de la sonata Claro de Luna

La sonata de Beethoven, que ha sido conocida como “Claro de Luna”, fue escrita hacia finales de la vida de su compositor, luego de que su poder hubiera alcanzado la cima, y junto con la “Patética”, y otras dos, marcan el punto más alto en la literatura pianística de la clásica escuela. Hay una vieja historia relacionada con la composición de esta sonata. Si bien ha sido desacreditada por muchos, ya es parte de la tradición de la sonata, y es muy interesante su lectura.

Se cuenta que una noche, Beethoven y un amigo estaban caminando por las calles de Bon, y, al pasar por uno de los barrios más pobres, se sorprendieron de oír música, bien interpretada, proveniente de una de las casas. Beethoven, con su usual intrepidez, cruzó la calle, abrió la puerta de un empujón, e ingresó a la casa sin anunciarse. La habitación era precaria, y estaba iluminada por una débil vela. Un hombre joven se encontraba trabajando sobre un banco de zapatero en un rincón. Una joven mujer, aún casi una niña, estaba sentada a un viejo piano cuadrado. Ambos se sobresaltaron por la intromisión, pero su sorpresa no fue mayor que la de Beethoven y su amigo al enterarse que la joven era ciega.

Beethoven, un tanto confundido, se apresuró para disculparse, y explicó que había quedado tan impresionado con la calidad de ejecución de la joven, que había apresurado por averiguar quien era que estaba tocando en ese mismo momento esa noche y en ese barrio de la ciudad. Luego, preguntó amablemente a la muchacha dónde había aprendido a tocar, a lo cual ella respondió que una vez habían vivido al lado de una mujer que estudiaba música, y quien pasaba gran parte de su tiempo practicando las obras del gran Maestro, Beethoven. Ella había aprendido a tocar muchas de las piezas del Mestro tan sólo oyendo practicar a su vecina. El hermano de la joven los interrumpió en ese momento para saber quienes eran los intrusos, y que seguramente habían notado la pobre interpretación de su hermana. ¡Escucha! Dijo Beethoven, mientras caminaba hacia el piano, luego se sentó y tocó los acordes iniciales de su Sonata Claro de Luna.

Continua aquí.

Aprendiendo teoría de la música y composición

Hemos desarrollado un segmento de nuestro portal orientado al aprendizaje de la teoría musical que se compone de un conjunto de lecciones ordenadas desde los mas elemental hacia lo mas complejo. Entre las primeras lecciones encontramos aquellas que se ocupan de las claves musicales, la duración de las notas y los diferentes tipos de compaces.

Las lecciones siguientes tratan temas tales como los silencios, las ligaduras entre notas, las escalas mayores y las menores. Esperamos que el mismo sea de vuestro agrado.

Grandes pianistas tocan la sonata fácil en Do Mayor K545 de Mozart

Es realmente raro encontrar piezas “fáciles” de compositores clásicos tocadas por grandes pianistas. Mozart posee una sonata para piano en Do Mayor la cual es usualmente interpretada por jóvenes estudiantes de piano pues es comparativamente mas sencilla que el resto de las sonatas de Mozart. A continuación veremos primeramente a Daniel Barenboim y luego a Mitzuko Uchida interpretando el segundo movimiento de dicha sonata.


Dos versiones del nocturno opus 27 número 2 de Chopin

Uno de los mas bellos nocturnos de Chopin es el que corresponde al opus 27 número 2. Hemos encontrado dos versiones notablemente difentes en cuanto a la interpretación pero esencialmente en cuanto al tiempo de duración. La primera de ellas corresponde a la del joven pianista Lang Lang con una duració de mas de 6 minutos.


La siguiente interpretación corresponde al pianista italiano Maurizio Pollini quien logra culminar la obra en algo menos de cinco minutos. He aquí la manera.

Como conclusión podemos decir que si no se tratara de la interpretación de dos grandes pianistas sería sencillo elegir una de las dos presentaciones. A nosotros nos agrada especialmente la versión de Pollini ya que la de Lang Lang, si bien es técnicamente excelente, es excesiamente lenta. Nos agradaría que comentaras cuál te ha agradado a ti y cuales han sido los motivos que han fundamentado tu desición.

Que los niños escuchen música clásica mientras juegan

Otra manera de que los niños puedan ser introducidos a la música, adicional al hecho de hacerlos bailar composiciones clásicas, es hacer que escuchen música clásica durante sus horas de juegos.

Antes de que tus niños comiencen a jugar, haz una lista de piezas musicales clásica que te gustaría que escuchen con los nombres de los compositores; luego haz que ellos escojan una de las canciones. Cuéntales además, algunas pequeñas cosas sobre el compositor que eligieron para escuchar durante su hora de juegos. Pronto tus niños desarrollarán su propia preferencia musical y tendrán un conocimiento básico de los compositores.

Consejo: Asegúrate de tener una extensa colección de música para escuchar. Ten presente que varias piezas de los distintos periodos serán suficientes. Nos agradaría saber de otras maneras para seducir a los jóvenes a que escuchen este tipo de música. Si posees alguna esperiencia o idea al respecto puedes comentarla con nuestra comunidad a continuación.

La danza interpretativa o como bailar la música clásica con nuestros niños

Como otro modo de introducir a los niños a la música podemos hablar de la Danza interpretativa de la música clásica.

Si tus hijos están siempre en movimiento, inténtalos acercarlos a la música clásica mediante la danza interpretativa. Esto puede ser estupendo para que los niños se concentren en la música en sí misma. Enséñales a que escuchen música y que bailen del modo en que ésta los hace sentir. Y ustedes, padres, ¡bailen con ellos también!; no sólo es divertido sino que es física y emocionalmente estimulante. Con este tipo de ejercicio el niño aprende que la música clásica puede ser divertida, y no, como muchos creen, aburrida de escuchar.

Importante: Intenta elegir melodías contrastantes y observa cómo reaccionan los niños. Asegúrate de decirles qué pieza es y por quién fue escrita, nunca sabrás que cosas recordarán los chicos a lo largo de su vida.

Modos de introducir a los niños a la música

Todos estamos de acuerdo que el aprendizaje y la apreciación musical en los niños es algo que debe ser estimulado y propuesto a los mismos. Lo que no se ha debatido adecuadamente son las diversas estrategias que podemos ensayar para introducir a los niños a la música. Se nos ocurren algunas:

1. Léele una historia que tenga banda sonora, en lo posible música clásica.
Cuando le lees un cuento a tu hijo, escoge una pieza de música clásica que coincida con las emociones y acciones del libro. Elegir la música debería ser algo bastante simple, pero sólo como referencia te en cuenta que colocar el “Dies Irae” de Verdi a una historia relacionada con un niño jugando alegremente con su padre no es una buena idea. Practica leer la historia en voz alta, con la música encendida para tener una rápida idea de la coordinación entre melodía y lectura. Luego de que te hayas acostumbrado a leer a tiempo con la música, diles a tus niños que tienes una sorpresa especial para ellos. Léeles la historia de un modo “nuevo” y seguramente quedarán encantados.

Consejo: Recuerda siempre utilizar la misma melodía para cada cuento; de este modo se fijará más rápidamente en la memoria sensitiva del niño. Por ejemplo, si les has leído “La pequeña locomotora” de Watty Piper junto con la Sinfonía No. 94 de Haydn, cuando les leas el cuento nuevamente utiliza la Sinfonía No. 94 del mismo autor. Cuando los niños crezcan, cada vez que escuchen esa melodía automáticamente recordarán los buenos tiempos que compartieron contigo cuando les leías.

Pronto colocaremos mas consejos. ¿Tienes tú algún consejo sobre como introducir a los niños al estudio de la música? Si es así nos gustaría que lo comentes con nosotros.

Optimizando nuestra práctica de piano sin tocarlo

Una buena ejecución del piano consiste principalmente en movimientos automáticos. Este es el caso en donde la propia ejecución ha alcanzado la etapa de una auténtica fluidez. De hecho, tocar artísticamente es imposible hasta que gran parte de los movimientos son automáticos; esto se debe a que si uno está obligado a pensar en cada detalle de la ejecución, es imposible tocar con belleza y prestación. El lado mecánico de la interpretación debe volverse tan automático que los dedos sean capaces de moverse con precisión absoluta, incluso sin ser guiados por la mente consciente. Al respecto, recuerda nuestro artículo sobre tocar rápido el piano.

Independientemente de las razones por las que tú tocas el piano, el desafío se encuentra en cómo alcanzar ese estado constante de automatismo motriz. Es seguro que con repetición constante de las piezas musicales se adquiere; pero este está lejos de ser un método eficiente para hacer las cosas. Está garantizado que la repetición lleva a los resultados deseados, ¿No hemos observado que todos que esos hábitos automáticos se desarrollan más fácil y rápidamente en ciertos momentos que en otros? ¿Alguna vez te has detenido a preguntarte por qué? Si lo has notado, habrás descubierto que cuando nuestra mente estaba más distendida y relajada tan sólo se necesitaban un reducido número de repeticiones para lograr esta condición de automaticidad. Ésta es prueba suficiente de que la solución a la formación del hábito radica enteramente en el control de los propios pensamientos durante las prácticas. Si te es difícil mantener la concentración mientras practicas, probablemente necesites parar y descansar un rato. De otro modo tan sólo estarás gastando tiempo y agotarás tu propia paciencia, ni hablar de la de aquellos que te escuchan practicar (por eso es recomendable encontrar una buena ubicación para nuestro piano en casa).

La palabra “concentración” nos señala el camino. La concentración de los propios pensamientos no es difícil si se busca por el camino adecuado. Con el fin de hacértelo lo más fácil posible simplemente ubícate en una posición cómoda, siéntate del modo que más te guste, y relájate completamente. Si prefieres puedes cerrar tus ojos. Despeja tu mente de todo pensamiento; debes procurar mantener tu mente en blanco. Luego de haber pasado un rato así pon en orden tus pensamientos y piensa en cualquier cosa puntual, por ejemplo una escala. Para comenzar, tomaremos la escala de Do mayor. Repasa mentalmente cada una de las notas que la componen. Piensa por un momento cada nota y su tecla correspondiente. Imagínate a ti mismo tocándola con una mano; primero la derecha y luego la izquierda. En realidad, intenta ver la tecla y el movimiento de los dedos en tu mente. Asciende y desciende por la escala de este modo hasta que parezca fácil. Luego haz lo mismo con las otras escalas, tanto mayores como menores. Haz lo mismo también con la escala cromática. Cuando hayas pasado por todas las escalas mediante este ejercicio puedes intentar escalas en terceras, quintas, y octavas. Será entonces cuando estarás listo para encabezar el verdadero trabajo—concentrar los pensamientos en dos o más movimientos o acciones al mismo tiempo. Será difícil al principio, te lo aseguro; pero luego de poco tiempo será tan fácil como lo era el movimiento de una sola mano al comienzo del ejercicio.

Aplicando este mismo principio a tus piezas descubrirás que memorizar ya no será un problema para ti. Incluso aunque nunca hayas intentado este ejercicio directamente en el teclado, se reflejará, sin embargo, en alguna interpretación subsiguiente. Con apenas iniciarte en este ejercicio desarrollarás esos hábitos que, al principio, parecían tan difíciles de adquirir.

Para finalizar, observa tres modos de tocar la sonata Appassionata de Beethoven.

Toca el piano tan rápido como puedas

Continuando con el artículo sobre el memorizar piezas de piano, debemos decir que una de las reglas de práctica que todos hemos oído una y otra vez es “Asegúrate de practicar lentamente”. Generalmente el resultado de esto es un sentimiento de inhibición, el cual se torna tedioso. Imagínate a ti mismo lleno de entusiasmo y anhelo por sentarte a aprender la nueva pieza. De repente, una voz de la oscuridad susurra: “¡No toques las teclas! Siéntate derecho, toca lentamente y a tiempo, cuida no agarrotar los dedos…” y tu sonrisa se ha ido.

El hecho es que al tocar el piano, cierta cantidad de práctica lenta y atención a los pequeños detalles es absolutamente necesaria. Pero hay algo que falta en el acercamiento a la música que muchos de nosotros hemos tomado; nos proponemos hacer música, y terminamos tocando grandes cantidades de ejercicios estériles, carecientes de vida. ¿Cómo podemos superar este problema?

Al aprender piano, primero que todo es importante recordar que la música surge a la vida mediante los matices dinámicos, diferencias en la ejecución, las formas de las frases y la vitalidad rítmica que es una parte importante del tiempo correcto. Estas cualidades se pierden en la práctica lenta y rígida de una pieza, y son tan esenciales como una correcta digitación, y no se consiguen sin un trabajo cuidadoso.

Entonces, tal vez debamos cambiar esa regla de “practicar lentamente” a “practica tan rápido como te sea posible”. ¡Pero aguarda! Esto requiere mayor discusión. La parte lenta de la práctica enseña a los dedos dónde deben ubicarse, y hace que aprender la obra sea mucho más sencillo. Pero para aprender cómo crear música, como hacer cantar a una pieza debemos practicarla a tiempo lo cual ayudará a revelar las relaciones musicales y las sutilezas de la forma.

Los pianistas
deben tener la oportunidad de experimentar con la digitación y el fraseo mientras practican; además descubrirán que no hay ni una pequeña chance de aburrirse al introducir en la práctica tantos elementos interesantes.

A mi me resulta conveniente, para mejorar mi técnica de piano, primeramente practicar lentamente (el tiempo suficiente) hasta aprender las notas y la correcta ubicación de los dedos. Luego es cuando debemos practicar lo más rápido posible; esto quiere decir, lo más rápido que podamos sin perder el control de lo básico que hemos aprendido en la práctica lenta.

Así es como podrías trabajar: toma un pequeño fragmento de la pieza; aproximadamente de cuatro a ocho compases. Luego practica lentamente. Una vez que te sientas cómodo con la música, aumenta el tempo. No esperes hasta que hayas practicado lentamente la pieza entera. De este modo, cada vez que te sientes a estudiar aprenderás una sección pequeña, la tocarás más rápidamente, y sentirás dentro lo que necesita para que adquiera vida.

La próxima vez que te sientes, sin que para ello haga falta se un prodigio, trabaja en los cuatro u ocho compases siguientes. Cuando ya hayas incrementado la velocidad del pasaje combínala con la primera sección. Ahora, comienza a entender cómo se relacionan las frases. Puedes introducir también, la idea de matices y dinámicos, y decidir que líneas son las centrales del tema. De hecho, ¡harás música más real y emocionante, incluso antes de haberte aprendido toda la obra!

En tanto y en cuanto sigas este método, probablemente cambies tus ideas respecto de cómo tocar la melodía mientras se van agregando secciones. Esto es parte del proceso de descubrimiento y experimentación. Los artistas de concierto están siempre re-interpretando, pues piensan continuamente en todos estos elementos. En conclusión toca tan lento como lo necesites; pero lo más rápido que puedas.

Esto es tocar el piano a duo

Impresionante ejercicio de coordinación de dos muchachos tocando una pieza normal para piano, es decir, para un pianista y dos manos, pero tocada por dos porsonas utilizando una mano cada una. Tocan el gran estudio para piano de Charles Alkan, compositor francés contemporáneo de Federico Chopin.

Cómo aprender y enseñar a memorizar piezas de piano

He aquí el método más confiable y permanente que conozco para memorizar una pieza musical: transcribir la partitura entera a un pentagrama. En realidad, esto era hecho con gran frecuencia durante el periodo clásico, e incluso después. Se dice que Bach transcribía la música de aquellos compositores que él deseaba aprender. Unos cien años después, los músicos entusiastas copiarían las partituras en pentagramas con el fin de conocerlas mejor. Yo he utilizado esta técnica durante años, y le aseguro que funciona. Aunque esto no quiere decir que no sea un trabajo tedioso y extenso.

Si este método no les resulta útil a sus estudiantes, tal vez deba intentar que copien simplemente unos pocos compases o aquellos pasajes que les presenten dificultades. Esto lo ayudará a concentrar la atención en qué notas son.

Otro método para memorizar partituras es analizar la pieza armónicamente. En otras palabras, haga un análisis de acordes, análogo al análisis gramatical de las oraciones, como: articulo, sustantivo, verbo, preposición, etc. El análisis musical sería algo como esto: el primer acorde es un acorde de tónica con raíz en el comienzo. El siguiente es un pasaje escalar con la mano derecha, ascendiendo 1-1/2 octavas, y comenzando por la 5ta nota de la escala. Este método persigue la misma idea de transcribir la música, sin necesidad de transcribirla. Hace que el intérprete se enfoque en los detalles de dicha pieza musical.

Cuando era un niño y también siendo adolescente, solía memorizar tocando la música una, y otra, y otra y otra vez. Luego de un rato adquiría lo que se llama “memoria muscular”. El único inconveniente era que si no practicaba seguido perdía dicha memoria. Esta es la diferencia con los dos métodos anteriores que no poseían ninguna contrapartida.

Otro modo más efectivo, creo yo, de emplear la memoria muscular para memorizar piezas es utilizar los ojos al igual que los dedos. En otras palabras, mira lo que estás haciendo. Interpreta la pieza una frase a la vez, y toca cada frase varias veces, mientras miras que notas vas tocando.

El bajo es el alma de una pieza de piano, creo yo, incluso si a veces no lo parece. He aprendido que si te concentras y memorizas la parte de los bajos, la pieza entera sonará mejor. He tenido bastante éxito memorizando la mano izquierda y derecha separadamente, concentrándome en la parte de los bajos. Creo que la esencia de una buena memorización es simplemente prestar mucha atención a todo lo que estás tocando, así que no toques a ciegas.

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