Samantha Smith abre el muy anticipado laboratorio de pianos

Por primera vez, el especialista de música de la primaria Samantha Smith, llamado Adam Gross, pudo usar la música de Pink Floyd en una lección de música de tercer grado el 28 de octubre. A su derecha, el estudiante de tercer grado Beck Latham encuentra la nota indicada, mientras que a la izquierda, el padre Gary Wilson ayuda a su hijo, Miles Wilson, con la lección de piano. La escuela recientemente agregó el laboratorio de piano al currículum musical.

Laboratorios de piano.

A la derecha, el estudiante de tercer grado Beck Latham encuentra la nota indicada, mientras que a la izquierda, el padre Gary Wilson ayuda a su hijo, Miles Wilson, con la lección de piano. La escuela recientemente agregó el laboratorio de piano al currículum musical. Fotografía por Christopher Huber. Brevemente, el profesor le enseñó a 20 padres, maestros y estudiantes sobre los pasos a seguir en la teoría musical; la semana pasada al abrir oficialmente el nuevo laboratorio de piano digital Yamaha: “Música en la Educación”.

Hacia el final, Gross utilizó “Another Brick in the Wall“, la canción éxito de la banda, para explicar patrones musicales simples en canciones complejas. El laboratorio, que consiste de 16 teclados y puede albergar hasta a 32 estudiantes, costó alrededor de $25,000. Es el único laboratorio de su especie en todo el Lago Washington o en el distrito escolar Issaquah, y uno de los únicos 12 en el estado, según Gross.

“Le da a los niños, quienes son aprendices visuales y estéticos, la oportunidad de verdaderamente ver, sentir y tocar la música”, dijo Gross. “El teclado es el mejor vehículo para ver cómo se hace la música”.

La instrucción musical tradicional de la primaria apela al aprendizaje auditivo, rítmico y musical. Así que el objetivo del laboratorio de piano es poder mejorar la incorporación de la instrucción musical a la vida escolar. La base de la clase de música se mantendrá enfocada en los corales y en la práctica instrumental. Pero el laboratorio de piano podrá agregar un elemento importante para el aprendizaje de la teoría musical, según Gross.

“Esto se usa para aumentar el currículum existente”, agregó Gross. “Algunas unidades tomarán dos semanas, algunas tomarán tres y algunas durarán sólo un día”.

El programa se opera desde una computadora, a la cual todos los teclados están conectados. Durante la elección, el profesor y los estudiantes reciben un seguimiento visual para poder seguir con sus dedos mientras van tocando las escalas. Los estudiantes pueden ver los saltos entre las notas en la pantalla mientras golpean las teclas. La práctica ayuda a desarrollar la memoria muscular, y a eventualmente hacer que una canción sea natural para tocar.

Así que, ¿cómo empezó el laboratorio de piano? El profesor describe la etapa de principio como un esfuerzo para traerlo a la primaria durante su presentación a los padres de los maestros. “Básicamente me inspire durante un periodo de planificación y dije ‘¿no sería fabuloso que hiciéramos esto?'”, nos contó antes de empezar la lección del 28 de octubre. A pesar de que el laboratorio fue caro, fue también el resultado de un esfuerzo para reunir fondos por la junta de padres y alumnos del colegio, que empezó en la primavera. La junta donó $10,000 y luego procedió a reunir otros $15,000 durante el verano, contó Karen Guinasso, de la junta.

“El panorama es bastante impresionante”, nos contó el padre Gary Wilson, quien presenció la elección junto a su hijo Miles. “Es bueno ver que la escuela tiene un compromiso con la música”.

El laboratorio llegó en agosto, según Guinasso, pero no fue ensamblado hasta fines de septiembre. La junta de padres y alumnos reunió todo el dinero necesario para hacer el laboratorio funcional, pero necesitarían de aproximadamente $5,000 a $10,000 más para el desarrollo profesional, mantenimiento y repuestos; de acuerdo a un informe escolar. “Espero que los niños se entusiasme con la idea”, pidió Gross. “Es la puerta hacia la inspiración”.

>