Imponente piano valuado en 1.2 millones se exhibe en el Tyson’s Corner

Las galerías Habatat anunciaron hoy el arribo anticipado del piano Kuhn-Bösendorfer, un imponente piano de cola artesanal de un valor de 1.2 millones diseñado por Jon Kuhn, el internacionalmente aclamado artista del vidrio. Este grandioso y elegante piano, de ébano pulido y de una extensión de 7’4’’ con las incrustaciones the vidrio de Kuhn, será la pieza central de la exhibición de la obra del artista en la Galería de arte Tyson’s Corner, cuyo valor asciende a los 3 millones de dólares. El piano se encontrará en exhibición a lo largo de cuatro semanas, comenzando el domingo 26 de Abril. La muestra de Kuhn se extenderá hasta el 17 de Junio.

“Habatat es la primer galería de arte de los Estados Unidos en exhibir el imponente Kuhn-Bösendorfer, que sería el piano de edición limitada más caro en la actualidad”, dijo Jay Scott, uno de los dueños de la galería, al realizar el anuncio. “Jon es considerado el principal escultor mundial en cristal frío, y ha sido una parte importante de nuestro negocio de arte de vidrio a lo largo de muchos años”, señala, “por eso estamos entusiasmados en que haya elegido a Habatat para esta muestra única”.

Piano kuhn bosendorfer

El sorprendente piano Bösendorfer fue producido a lo largo de un año y medio, y se trató de una “gran colaboración” entre L. Bösendorfer Klavierfabrik GmbH de Viena, Austria, y Jon Kuhn, cuyas creaciones fueron descriptas como “las mejores obras en cristal frío de todo el planeta”.

El Kuhn-Bösendorfer eleva el diseño de pianos de cola artísticos a un nuevo e importante grado y amplía su reputación. El instrumento (junto con su banco haciendo juego) posee un arreglo de más de quinientas mil facetas de cristales brillosos, ordenadas en un elegante diseño de doscientas joyas en forma de diamante sobre la caja de resonancia, las patas, la lira, la tapa y el banco. Un componente con diseño particularmente inusual es el logo de cristal que se encuentra sobre la tapa que cubre el teclado, con el nombre del comprador escrito en hilos de oro. Esto pretende asegurar que el nombre del dueño (sea un coleccionista de arte o un pianista profesional) perdure – junto con el piano.


Las creaciones de Kuhn han sido siempre conocidas por su inusual resplandor; aunque las luces sean bajas, el Kuhn-Bösendorfer brilla. A medida que la luz aumenta y se refracta con más intensidad en las joyas de Jon –especialmente en la tapa-, la totalidad del instrumento parece cobrar vida, incluso antes de que haya sonado la primer nota. Pequeños toques de color reflejado salpican la lámina de bronce y las cuerdas, como si hubieran sido puestos por el pincel de un pintor impresionista. “Es casi como que la luz misma ha renacido dentro de la brillante matriz de cristal, en el corazón de cada una de las piezas de Kuhn”, ha dicho un admirador recientemente.

Las capas de cristal de calidad óptica le aportan a la obra de Kuhn una ilusión de gran profundidad. “La gente parece querer sumergirse en ellas”, observó Mellisa G. Post, antigua curadora del Mint Museum of Craft + Design (Museo Mint de Arte + Diseño). “Jon ofrece a los asistentes una experiencia completamente dinámica. Uno está rodeado de luces y sombras, de color y movimiento como no podría experimentarlo en ningún otro sitio”.

Los Kuhns, como los coleccionistas llaman a sus obras, vienen en diversas geometrías: desde cubos hasta círculos pasando por elegantes óvalos, que parecieran querer levantarse de sus pedestales. Figuras con forma de cuña son suspendidas en marcos artesanalmente elaborados, similares a grandes collares. Hay unos grupos de péndulos brillantes con forma de estalactitas que proyectan rayos de luz por toda la habitación a medida que giran, transformando la totalidad del espacio de la galería en partes del “lienzo” del artista.


La obra de Kuhn está incluida en las colecciones permanentes de más de cuarenta museos y en la de la propia Casa Blanca. Éstas poseen una amplia variedad de tamaños que van desde las dimensiones de una mesa, a obras de proporciones monumentales (piezas independientes, adecuadas para amplios espacios exteriores o interiores), y están valuadas en precios entre los $6,000 y $1 millón. Primero Bloom (Florecer), un Kuhn cúbico de medio millón de dólares compuesto de más de 25,000 distintas superficies de cristal se pondrá a la venta en Habatat, entre muchas otras en una diversa selección de tamaños y precios. Pero el “plato fuerte” de la muestra será el piano, que debe ser visto en vivo para poder ser enteramente apreciado. Kuhn lo califica de “imponente. Sabíamos que iba a salir bien, pero nunca imaginamos esto”.

El piano Kuhn-Bösendorfer es tanto un excepcional instrumento de música como una atractiva obra de arte. Los Bösendorfer son aclamados por pianistas profesionales a lo largo de todo el mundo por su tono y su tacto inolvidables. “He llegado a entender que hay un cierto prestigio en el nombre”, dice Scott, “porque cuando le digo a la gente que entiende de pianos que vamos a tener un Bösendorfer de 7’ en la galería, sus ojos se iluminan”.

“Ignaz Bösendorfer comenzó a hacer sus pianos en 1828”, dice Kuhn. “Él los pensó como instrumentos de cuerda en lugar de considerarlos de percusión. Por eso es que los Bösendorfer se parecen más a un violín que otros pianos, y por eso es que algunos los llaman los “Stradivarius” de los pianos. Eso es lo que lo que les da su voz distintiva y su consistente funcionalidad –y por esta misma razón, varios de los antiguos siguen en circulación. Entonces, no es utópico asumir que este primer Kuhn-Bösendorfer va a poder seguir sonando a fines del siglo XXII, mucho tiempo después que yo haya dejado de existir,” se maravilla. “Si alguien compra hoy uno de mis pianos, su tátara tátara tátara tátara nieto va a estar disfrutándolo dentro de 180 años. ¡Eso sí es un legado!”.

Los pianos Kuhn-Bösendorfers están disponibles entre $1.2 y $3.5 millones, incluyendo el emblemático Imperial Concert Grand, de 9'6″ pies.

  • Peter dice:

    Este piano es re cumbiero, aguante guachín!!!

  • Darwin Javier dice:

    Me parece que el Kuhn-Bösendorfer es maravilloso,,, pero me fuera gustado mas si las formas de las piedras ,, fueran un poco mas clasicos como la forma de un circulo con rombos pequeños como haciendo honor al circulo grande arriba de la tapa, muy al estilo clasico.

  • Paolo dice:

    Estimados compañeros, seguro estoy que cada quien es libre de hacer con su dinero lo que su conciencia le dicte, pero a mi gusto personal, el instrumento de 1.12 millones de dolares, es una extravagancia en la que no está al mimso nivel la calidad del sonido. Se imaginan cuantos pianos verticales se pueideran haber construido con semejante capital, pianos que estarían al servicio de personas desposeídas de capital económcio pero con un potencial musical enorme. Bueno así es como anda el mundo por estos tiempos. Un Abrazo a todos.
    Paolo

  • Luis Mi dice:

    completamente de acuerdo con el comment anterior, el piano esta bonito, pero la pregunta tan obvia y un tanto irrazonable q hago es: estara al alcance de gente con talento??? o solo de unos cuantos ricachones q solo son conocidos por el instrumento y no por la tecnica?

  • Sirio dice:

    no me gusta como suena, puff

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