Pitágoras, la música y su relación con el cerebro

Un estudio llamado fMRI (Resonancia magnética funcional), que escanea el fluir de la sangre en el cerebro, demostró que la exposición de una persona a varios intervalos musiales basados en las proporciones pitagóricas, influiría enormemente en las distintas regiones del cerebro.

Pitagoras y los intervalos musicales

Una rápida revisión de las reglas proporcionales de Pitágoras: los intervalos musicales pueden ser descriptos como proporciones de las frecuencias de dos tonos. Dichas proporciones son las más simples (2:1, 3:2, 4:3, etc) y corresponden con los intervalos que la civilización occidental ha juzgado como los más agradables (intervalo de octava, quinta justa o cuarta justa), mientras que los intervalos disonantes para nuestra cultura (séptima mayor, segunda menor, cuarta aumentada o quinta disminuida) tienen proporciones más complejas (243:128, 16:15, 45:32, etc). Las pruebas de fMRI descubrieron que en los músicos bien entrenados, se observan en actividad cinco áreas del cerebro al interpretar dichos intervalos, mostrando mayor actividad cuando dichos intervalos progresan de consonancias perfectas a consonancias imperfectas para acabar en disonancias. Estas cinco áreas del cerebro son: la circunvolución frontal inferior, la circunvolución temporal superior (donde se encuentra la corteza auditiva primaria), la circunvolución frontal media, el lóbulo parietal inferior y el surco anterior (que se cree domina el conocimiento racional). En los “no músicos” (ese término horrible utilizado en conocimiento musical para describir a aquella población de oyentes que no han tenido entrenamiento musical) se observa que tan sólo un área de su cerebro se activa bajo los mismos patrones de consonancia/disonancia: la circunvolución derecha frontal inferior.
Partes de cerebro aplicadas a la musica

Aún no hemos tenido la oportunidad de leer el artículo completo para ver si los intervalos fueron en realidad interpretados en la entonación justa, cuántos intervalos se tocaron y con cuántos participantes se realizó el estudio (los estudios fMRI, por lo general, tienen pequeños números de debido al costo del tiempo MRI). Si los intervalos fueron interpretados en un temperamento constante eso iría en contra de la interpretación de todas las reglas proporcionales de Pitágoras, lo cual significaría una gran falla en la totalidad del estudio.