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¡Un buen profesor de música nunca pasará hambre!

Si usted es músico, y esta interesado en la enseñanza, entonces ¡usted nunca pasara hambre! Siempre hacen falta tutores – la gente siempre quiere aprender música y necesita que alguien mas lo guíe… ¡usted!


Pregúntele a cien personas al azar, y lo más probable es que la gran mayoría tendrá algún interés en cantar, o en tocar algún instrumento musical. Ya sea si disfrutan cantar o tocar algún instrumento, si pregunta un poco mas encontrará que un gran porcentaje de este número en algún momento ha solicitado el asesoramiento de un tutor.

Si la industria musical crece, también lo hará la necesidad de tutores. Algunas personas siempre aspiraran a recrear los sonidos que les gusta oír, otros disfrutan de la relajación que trae tocar un instrumento, y algunas incluso apuntan a escribir su propio hit número uno. Los tutores serán siempre necesarios para ayudar a aquellos que quieren convertirse en verdaderos músicos.

Hay otra razón por la cual los tutores inteligentes siempre encontrarán empleo y tendrán un ingreso cómodo. Saben que el proceso de aprendizaje de un instrumento musical ayuda a un niño en crecimiento darse cuenta de algunas de las lecciones de la vida -la práctica realmente hace a la perfección, y como la fecha de un recital, siempre debe existir un plazo planeado y la acción constante tomada para completar bien la asignación, y a tiempo.

Los padres también son conscientes de esto, y si no lo son, probablemente pronto lo serán, ya que el tutor le asesora sobre las ventajas del aprendizaje de la disciplina para trabajar en algo. El instrumento puede ser algo irrelevante a largo plazo, pero las lecciones aprendidas son completamente transferibles.

¿Cómo componer su primera pieza para piano?

Muchos estudiantes aman improvisar. Pero generalmente nos preguntan “¿Cuándo puede uno mismo empezar a aprender a crear una pieza completa de música?” Mi respuesta a eso es “cuando quiera empezar”. Generalmente le digo a los estudiantes que no deberían pretender aprender a componer hasta que puedan improvisar con independencia en el piano. Y cuando digo “independencia”, me refiero a que puedan sentarse y sólo tocar sin criticar lo que está sonando.

Cuando se pueda hacer esto, tendrá la habilidad de componer una pieza de música sin tener que parar cada dos compases. Habiendo dicho esto, y asumiendo que usted ya puede improvisar libremente, veamos cómo podemos crear nuestra primer pieza.

Primero, comprendamos que la mayoría de la música se compone de secciones. De hecho, la composición musical es el arte de la repetición y el contraste. Lo primero que enseño a mis estudiantes es a aprender como completar una frase de ocho compases. Una vez que puedan “llenar” esta sección, ya sea con una melodía o acordes, la mitad del trabajo estará hecho. ¿Por qué? Porque esta frase de ocho compases puede ser usadas como su sección (a). Por ejemplo, echamos una mirada a la canción “cristales de hielo”. Aquí tenemos ocho compases para la sección (a) y otros ocho compases para la sección (b).

Los acordes ya están señalados, así que todo lo que tiene que hacer es improvisar. Verá, una vez que pueda sentir una frase de ocho compases, podrá de verdad entender la idea de las secciones musicales. Y podrá entender cómo usan los compositores las repeticiones y los contrastes para crear una pieza musical. Para “cristales de hielo”, tenemos una pequeña pieza de música con forma ABA. Dura por algunos minutos y luego se acaba. Lo grandioso de esta lección en particular es que se aprende a tomar una improvisación y a usarla para “llenar” los ocho compases. Una habilidad que vale la pena aprender.

¿Es fácil tocar el piano?

¿Alguna vez alguien te ha dicho cuán fácil es tocar el piano? ¿Alguna vez has tenido alguien que te transmita la idea de que para tocar el piano requieres muy pocas habilidades? Tales opiniones sólo muestran que cualquiera que las sostenga conoce muy poco al respecto. Hasta que nos ponemos a pensar, muy pocas personas se dan cuenta cuán complicado es en realidad, tocar hasta una simple melodía en el piano.

Primero que nada, tenemos que leer notas en dos claves: sol y fa. El mismo signo, ubicado en el mismo lugar, es por ejemplo, Sol en la clave de fa (grave) y Mi en la clave de sol. Por lo tanto, debemos saber siempre si estamos leyendo una nota grave o aguda. Varios signos de formas diferentes denotan diferentes longitudes de tiempo que deben ser interpretadas correctamente al momento de tocar. Otros signos denotan periodos de silencio entre las notas, también deberán ser de duración exacta. Debemos ser capaces de ubicar el dedo correcto sobre la tecla que representa una nota en particular, con el estilo correcto de digitación (si es ligado, staccato, etc.), y en el momento indicado. Debemos leer no sólo una nota a la vez, sino acordes de tres, cuatro e incluso diez notas al mismo tiempo. Debemos utilizar el dedo indicado, con una técnica específica de la mano, muñeca y del brazo, y tocar, al mismo tiempo, con movimientos que son completamente diferentes, uno con cada mano. Debemos siempre mantener en mente la armadura de clave apropiada y estar preparados para todos los accidentes, y para cambiar de clave en cualquier momento.

Y, para añadir algo más, debemos observar todas las marcas de expresión, matices, fraseo y tiempo, utilizar los pedales apropiadamente, y finalmente interpretar el estilo y el espíritu de la pieza de modo tal que se expresen correctamente la idea del compositor. Cuando esbozamos lo que un intérprete debe hacer realmente, podemos ver fácilmente que tocar el piano no es algo sencillo de hacer, ni siquiera si se trata de una pieza que no presente complejidades. De cualquier manera, estas dificultades deben ser tomadas como un desafío adicional.

Siéntate de modo tal que tus codos queden justo por debajo del nivel de las teclas

Para mejorar la posición de nuestro cuerpo al tocar el piano, la altura es también extremadamente importante. La mayoría de las personas se sientan demasiado altas o demasiado bajas en relación con el teclado. En realidad, debemos ser más respetuosos con nuestro natural tipo de cuerpo. ¿Tienes piernas largas o torso largo? Por lo general, las mujeres tienen piernas largas y torso pequeño, y los hombres al revés. El problema es que la altura de los bancos estándar de los pianos es para personas de torso pequeño. ¿Pero, por qué es esto una desventaja? Esto significa que los codos se posicionarán por encima del nivel del teclado cuando en realidad, como dijimos anteriormente, deberían estar posicionados ligeramente más abajo. La razón por la cual la mano, la muñeca y el antebrazo deben estar todos en una línea recta, es para permitir una menor fricción en los tendones de los antebrazos, los cuales, en realidad, controlan los dedos.

Por otro lado, las personas que se sientan demasiado arriba, o demasiado abajo, o que poseen una muñeca baja o una muñeca alta, por lo general padecen dolor y, en última instancia, tendinitis, o síndrome del tunel carpiano. ¡Esto es realmente tan innecesario! La solución se encuentra en conseguir un banco ajustable o sentarse sobre una silla, mediante lo cual es posible corregir la distancia al teclado. También, si vas a tocar sentado, ajusta el ángulo del teclado para mantener el ángulo óptimo, de modo que la mano, la muñeca y el antebrazo permanezcan en una línea recta.

La importancia del La 440 en la afinación de un piano

¿Pero, por qué tanto alboroto por una onda sonora cuya frecuencia, además, resulta tan difícil de contar y de percibir para la gente no especializada? Después de todo, un piano puede ser afinado considerablemente por encima o por debajo del La 440, proporcionando notas que están todas en correcta proporción las unas con las otras. Y el porcentaje de personas, incluso músicos, quienes poseen ese místico regalo del “tono perfecto” y que pueden decir si realmente el La está a 440, es muy, muy bajo. Entonces, ¿por qué tanto interés por este tema? Aquí te presentamos numerosas respuestas que la mayoría de los buenos músicos deberían transmitir:

Diapasón de La 440 Hz

Primero, el instrumento fue diseñado para ser afinado en sus notas musicales según el tono estándar o patrón, y darán su máximo potencial si se encuentran afinados según dicho tono. Aunque también es cierto que muchos pianos antiguos fueron diseñados para tener un tono patrón de afinación de menor frucuencia, tales como La 435. Pero incluso el La 435 está tan cerca del La 440 que resultaría casi imperceptible al oído común. Los afinadores de pianos, rutinariamente, encuentran el La, en aquellos pianos que han pasado tiempo sin ser afinados, por debajo de su frecuencia normal que es de 440 herzt, y deben utilizar su llave de afinar pianos para corregirlo.

Segundo, se ha aceptado internacionalmente al La 440 como el tono patrón estándar de afinación de todos los intrumentos musicales. De este modo, toda la música que se oye en radio, TV, y grabaciones y videos musicales, al igual que el tono estándar utilizado en los instrumentos electrónicos, están afinados según el La 440. Entonces como dice la famosa frase: si no puedes contra ellos, úneteles.

Tercero, siempre que se esta llevando a cabo cualquier seria instrucción o estudio de piano, el tono estándar o patrón es extremadamente importante para un apropiado entrenamiento auditivo. Eso resulta crucial con los niños, cuyos dones naturales pueden ir más allá de lo que el niño puede interpretar en realidad. De este modo se podrá percibir, en caso de poseerlo, si el niño ha sido consagrado con el don del “tono perfecto” u “oído absoluto“, lo cual no es más que una memoria tonal extraordinaria. Y por otro lado, muchos niños se sienten sumamente confundidos, y se distraen con mayor facilidad cuando un piano se encuentra afinado por debajo del tono estándar. ¡Enfrentémoslo, un piano afinado según un tono que no sea el La 440 simplemente no se encuentra afinado!

Cuarto
, no ocuparse de que la afinación del piano permanezca según el La 440 es riesgoso para su instrumento. Ello podría acabar en serios problemas, especialmente cuando el dueño intenta que el piano vuelva a ser afinado nuevamente en el tono correcto. Estos problemas incluyen: ruptura de cuerdas (aunque sean una o dos, resultan bastante costosas a la hora de reemplazarlas); grietas en la caja armónica, puentes o incluso en el arpa de metal debido a los cambios de tensión de las cuerdas; y el altísimo costo de las múltiples afinaciones frecuentes necesarias para lograr que el piano vuelva a establecer su tono.

Conclusión: Si su piano no está en 440, llame al afinador de pianos para que lo afine y lo ponga en tono.

Consejos para asegurarnos un buen resultado en un exámen de piano

Ya sea si eres un pianista profesional o un amateur, los exámenes pueden ser una tarea agotadora y desalentadora. Cada examen tiene sus desafíos. Sin embargo, prepararse correctamente marcará la diferencia entre la aprobación y la desaprobación de dicho examen.

Tres meses antes del examen

En este momento deberás estar practicando aproximadamente una hora de práctica neta por día, cinco días a la semana. Es imprescindible que, por lo menos, toques todas las notas correctas de la pieza que has elegido, y eso te lo dará la práctica diaria. Es ahora el momento de dejar de tocar simplemente una serie de notas melódicas para convertir la pieza musical en una verdadera obra maestra del piano. Deberás concentrarte en la expresión, los dinámicos y el tiempo. Además es importante que añadas un poco de sentimiento y emoción a tus interpretaciones.

Por otro lado, deberás estudiar incansablemente toda la teoría y las escalas musicales. Con gran frecuencia, durante el período de preparación para los exámenes, las escalas y la teoría son dejadas a un lado y sólo se les da un rápido repaso antes del examen, lo cual es un error terrible. Recuerda que cuanto más estudies ahora, más tiempo retendrás esta información, así tendrás una mejor oportunidad durante el examen para recordar el conocimiento requerido.

Un mes antes del examen

Ahora deberás aumentar tus horas de estudio a dos horas por día, seis días a la semana. Es tiempo de pulir todas las imperfecciones en tus melodías y aprender de oído. Practica cosas como, hacer que el difícil triplete tenga un sonido más fluido y asegúrate de tocar el Fa sostenido con el cuarto dedo en lugar del quinto. Estas pueden ser cuestiones menores, pero te ayudarán enormemente en el examen.

Intenta practicar sin la partitura en frente de ti y evalúa que tan bien lo haces. Durante la prueba si dependes demasiado de la partitura, te puedo asegurar que te cerrarás demasiado y tu música no tendrá demasiado sentimiento. También, asegúrate que el examen se convierta en tu prioridad número uno. No te distraigas con otras cosas. De lo contrario terminarás estresado y muy cansado, y no demostrarás todo tu potencial.

Una semana antes del examen
Ahora es tiempo de practicar, practicar y practicar. Te recomiendo estudiar de dos a tres horas por día. Ya deberías poseer todo el conocimiento requerido para dar el examen. Ahora es simplemente una cuestión de revisarlo. Mientras estés trabajando y estudiando duro, tendrás que permanecer relajado. Ponlo en perspectiva; es sólo un examen. No hay necesidad de preocuparse las 24 horas del día, los 7 días de la semana.

El día antes del examen
Muchas personas durante la noche anterior practican entre 5 y 6 horas, estudiando hasta bien entrada la mañana. Esto es algo poco conveniente. Lo máximo que deberías tocar tus piezas es tres veces. Lo que me gusta hacer a mí es pretender que ya estoy sentado dando el examen. Entonces hago primero mis escalas, y luego las piezas en orden, posteriormente un poco de lectura a primera vista. No intentes hacer ninguna revisión de último minuto. La realidad es que sólo te presionarás innecesariamente. No te distraigas con ninguna otra situación de tu vida cotidiana. Tu examen de piano es mañana—cualquier otra cosa puede esperar otro día más.

Lo más importante, RELÁJATE! Es esencial que tengas una buena noche de sueño, preferiblemente intenta dormir de 8 a 10 horas, para poder enfrentar la tensión.

La mañana del examen

No realices ningún trabajo, ya sea relacionado con el piano o no. Has algo divertido que no requiera ninguna exigencia mental: mira una película, juega a la pelota, haz lo que más te agrade. Intenta tener un desayuno saludable. Sin embargo, si sufres de “mariposas en el estómago”, lo cual a mí también suele pasarme, no intentes comer nada a la fuerza. De caso contrario todo lo que no desee tu estómago lo devolverá, ¡créeme!

Siéntate y relájate. Intenta no pensar en el examen. No pienses ni en la teoría, o escalas, ni en la digitación, no pienses en absolutamente nada de eso. Tampoco evalúes que has estudiado correctamente y que no, todo esto tan sólo te generará agotamiento y aumentará tus tensiones durante el examen.

Treinta minutos antes del examen

En este momento deberías estar en el lugar en donde se tomarán los exámenes. Revisa un poco rápidamente la teoría, y todo lo demás. Ojea tus partituras y visualízate tocando como si leyeras las notas. Toca un poco de “piano al aire”, y practica con un par de preguntas teóricas.

Bajo ninguna circunstancia hables con otra persona acerca del examen. No hagas preguntas teóricas a otros estudiantes, no discutas tus piezas, no hables de exámenes previos o examinadores. Eso no es más que un estorbo innecesario. Respira profundamente, relájate y concéntrate en el examen.

Cinco minutos antes del examen
Cierra los libros por un momento. Respira profundamente unas tres veces y concéntrate. Piensa que esta es como cualquier otra sesión de práctica. Ve a dar el examen con pensamientos positivos. Si te has preparado para el examen como te he indicado, o no, realmente no importa ahora. Todo lo que puedes hacer es concentrarte en el examen que estarás por dar.

Introduciendo a los niños al piano

Puedes despertar el interés de tu pequeño hijo por la música desde el principio de su misma existencia. Escucha música clásica mientras está en la panza, y luego del nacimiento va a tener una temprana apreciación por el piano. Van a estar más interesados en tocar que si simplemente ignoras la música y después la introduces abruptamente para que toquen.

Si ya has decidido que tu hijo comience clases de piano, el mismo debe ser atractivo y es muy importante encontrar al profesor correcto. Los chicos no pueden y no debe esperarse de ellos que se focalicen en una sola cosa durante un largo periodo de tiempo. Esto significa que las clases deberían ser reducidas a clases pequeñas y manejables. En la mayoría de los chicos de 3 o 4 años funcionan bien las clases de 15 minutos.

No puedes esperar de un niño de 3 años de edad que aprenda de la misma manera que un adolescente o un adulto, por lo que es vital tener a un profesor que comprenda la edad y que sepa como comunicarse efectivamente con el chico. Sin esto, vas a encontrarte con que tu hijo no aprende bien y se va a frustrar rápidamente con este instrumento. La idea es mantenerlo divertido y que lo disfrute, particularmente a esta edad.

Con una buena base, los chicos continuarán tocando piano por el resto de sus vidas y este regalo es algo que apreciaran en unos años. ¿Tú como haces para estimular a tus niños con el piano? Escríbenos a continuación.

¿Cómo componer su primer trabajo para piano?

Componer. Todo pianista ha oído la palabra y sabe que significa, pero tan sólo unos pocos pueden hacerlo bien. Algunos intentan durante toda su vida ser capaces de componer una única pieza musical, y otros parecen ser capaces de arrancar del instrumento bellísimas composiciones en cualquier momento. Y aunque parece ser natural en algunos ¿cómo es que constantemente producen magníficas melodías que pueden transportarnos lejos?

Estos músicos dotados tienen un modo seguro por el cual crean sus composiciones para piano y utilizan este método para cada obra que crean. Ninguno puede decirte la fórmula específica para crear una buena pieza musical dado que hay muchos pasos diferentes y áreas en las que pensar cuando estas dispuesto a componer. Para ayudarte a encontrar tu método aquí te presentamos los principales componentes de una composición junto con una breve descripción de cada uno para mostrarte exactamente qué involucra cada área de la composición.

Tema.
¿De qué se trata tu composición? ¿Qué estás tratando de expresarle al oyente? ¿Una primavera, una tormenta eléctrica, otro país, amor, tristeza? Hay millones de temas diferentes y emociones que la música puede evocar en cualquier oyente, y tú deberías tener una idea general acerca de lo que tratará tu composición. Una vez que hayas resuelto esto descubrirás que el proceso entero resulta mucho más sencillo. Mientras estés creando en otras áreas de tu partitura mantén el tema en tu mente para que no te apartes de él. Escríbelo en una hoja de papel y colócala frente a ti, como si fuera la meta que estás tratando de alcanzar con tu composición. El tema es la vida de tu obra por lo cual deberías mantenerlo siempre cercano a tu corazón, y a tus dedos, mientras trabajas.

Melodía.
Cuando decidiste componer una pieza de música probablemente ya tenías unas pocas notas revoloteando por tu cabeza. Ese sonido es tu melodía y debería ser el punto central de tu composición. Fue probablemente ese sonido que te llevó a definir el tema, o viceversa, y ambos debería estar trabajando siempre codo con codo. Por ejemplo, si tu tema es el amor, entonces una cacofonía de percusión y notas estridentes no son el mejor modo de transmitir ese sentimiento de amor al oyente. Pero maravillosas melodías que derriten el corazón con dulces y cálidos vientos y un suave piano detrás se adecua muchísimo mejor para crear una atmósfera de amor. Una vez que haz alineado tema y melodía el resto de tu composición será mucho más fácil de crear. Utiliza tu base melódica y expándete sobre ella a lo largo de la pieza, permitiéndole crecer y moverse hacia donde quieras que vaya. Tu melodía te guiará en la parte de los estribillos, el cual será el siguiente foco de tu composición.

Estribillo. Es el fragmento musical que será repetido al menos dos veces a lo largo de la obra. Puede ser tan simple como unas pequeñas líneas de música, o tan complejo como una página entera, todo depende de la longitud y del tema de tu composición. El estribillo es esa parte que todo oyente reconocerá la segunda vez que la oiga y sabrá que es justamente el estribillo. Es también el punto en el que se encuentran impecablemente el tema y la melodía y permite al oyente ver la tormenta eléctrica, oír esas aves que cantan en primavera, o visualizar aquellas olas rompiendo en la playa. El estribillo es lo que unirá a tu composición y te dará una base para trabajar con las partes restantes de la pieza musical.

Introducción. Algunos compositores no pueden crear una sola pieza sin su introducción mientras que a otros no les preocupa en absoluto. Esta sección puede ayudarte a introducir al oyente en la obra musical y a establecer la atmósfera global de la pieza. Las tormentas eléctricas comienzan generalmente con una lluvia ligera, por lo que puedes utilizarla como una introducción para establecer la atmósfera y anticipar la tormenta. Pero, también pueden surgir de repente, con un estruendo sorprendente por lo que puedes representar eso en la introducción y posicionar luego al oyente en el ojo mismo de la tormenta. Sea como sea la introducción depende del compositor y debe hacer que el oyente se meta en tu composición.

Puente. El puente es la parte de tu composición que conecta dos secciones musicales que no podrían relacionarse de otra manera. En la mayoría de los trabajos musicales el puente es utilizado como pausa para ayudar al oyente a reflexionar sobre las secciones previas de la melodía. Se lo emplea entre la melodía y el estribillo, y suele estar comprendida por unos breves pentagramas.

Instrumentos. Un buen compositor conoce sus instrumentos, sus registros, sus sonidos y sus tonos. No importa si estás componiendo una pieza sólo para piano o para una orquesta entera, conocer los instrumentos y sus capacidades te ayudarán a crear grandes arreglos musicales o variaciones de la misma obra. Junto con el instrumento viene su intérprete, y deberías considerar también quién interpretará tu composición a medida que la vas creando. Si estás escribiendo para piano, no necesitas considerar cosas como longitud de la inspiración, pero en lugar de ello deberás pensar en las habilidades del intérprete promedio, posición de las notas en las teclas, y su resistencia para interpretar largas y complejas melodías. Conocer los instrumentos y sus intérpretes te ayudará a convertirte en un mejor compositor.

Cambios. Una vez que haz desarrollado una melodía, el tema, y así sucesivamente comenzarás a ubicar estos ítems en tu composición. Pero crear una pieza musical que se basa en patrones que se repiten constantemente se torna un poco aburrido por lo cual necesitarás realizar algunos pequeños cambios. Al hacer esto lograrás que el oyente escuche verdaderamente tu trabajo y se concentre en el. Puedes crear una segunda melodía para complementar a la primera e insertarla en la melodía original sin temor a crear cambios en el sonido general. O también puedes añadir un estribillo completamente diferente o un puente, que te ayude a realizar una transición entre dos estilos distintos dentro de la misma melodía.

Una vez que tienes aseguradas estas secciones básicas de la melodía podrás trabajar en otras tales como tu estilo personal—el cual tomará un papel muy importante en el sonido final de toda la composición, puesto que es completamente diferente de un compositor a otro, y nadie puede decirte como crear tu propio estilo individual. Con tu propio estilo encontrarás el patrón que más prefieras como ser: melodía, estribillo, puente, melodía estribillo, puente, final, o cualquier otro totalmente al azar y diferente. Simplemente sentándote al piano con un grabador, lápiz y papel estarás asumiendo el primer paso en completar una obra maestra para piano de la cual estarás orgulloso el resto de tu vida.

La conexión entre la matemática y la música: los niños

Cada vez más y más estudiantes son los que encuentran una fuerte conexión entre la música y las matemáticas. Parte de está conexión se encuentra en los patrones que existen entre el lenguaje, las matemáticas y la música. La música es una serie de notas que son tocadas según un patrón preestablecido. Las matemáticas trabajan del mismo modo. Si bien hay maneras de sumar, multiplicar, restar, y dividir números, la última combinación sigue siendo finita.

Lo mismo ocurre con la música. Las notas son combinadas en una serie de agrupaciones (casi una variedad sin fin), pero el número de sonidos creados es finito. Son los patrones y las combinaciones como éstas que hacen similares a la música y la matemática. Nuestro cerebro parece procesar la información musical y matemática de modo diferente que cuando calcula otro tipo de información.

Los bebés son atraídos primero por el discurso cuando éste suena rítmico y melódicamente. Sus padres, instintivamente le hablan al bebé en un tono melódico y mediante palabras de sonido bien marcado, en lugar de emplear su voz normal. Probablemente habrás notado que los bebés te prestan más atención cuando le hablas de modo poético y matemáticamente pausado, que cuando tus palabras son mundanas y empleas tu tono de voz normal.

Los niños pequeños aman escuchar música con patrones repetitivos. Esto sucede tal vez, porque su cerebro está calculando el mensaje musical de modo tal que captura su interés y los hace pensar. Por suerte, como resultado de los diferentes métodos de conexión del aprendizaje de los niños, éstos están más dispuestos a aprender y absorber.

Colócale a un niño cualquier cosa en su mano y comenzará a crear patrones musicales y ritmos. Toda la música que producen tiene un patrón y un ritmo definitivos. Los niños poseen la capacidad única de crear patrones fuera de sonidos aleatorios. Según cuán bien creen música y cuan afinados son se establecerán los poderes matemáticos del niño, que evolucionarán posteriormente en su vida adulta.

Mientras un niño crece es importante continuar inculcándole la música de modo tal que forme parte inalienable de sus vidas. Estudios recientes han demostrado que a aquellos niños que poseen una gran influencia musical, ya sea porque tocan un instrumento o escuchan una gran variedad de géneros musicales, les va muy bien en matemáticas. Esto se debe a que el cerebro se ha desarrollado de modo tal que ellos son capaces de discernir patrones y repeticiones entre las notas musicales.

La matemática es esencialmente el seguimiento de patrones conocidos para arribar a una conclusión. Una vez que conoces la fórmula para encontrar la respuesta, ya sea la simple fórmula de sumar o aquella más compleja de determinar los grados de un ángulo, sólo entonces serás capaz de utilizar dicho patrón para obtener la respuesta.

La conexión entre estas dos materias trabaja en dos sentidos: es común que un niño a quien le va bien en la clase de matemáticas sea extremadamente exitoso al momento de tocar un instrumento y leer notas musicales. La combinación de ambas habilidades, usualmente, lo llevará a un mejor rendimiento total dentro del ámbito escolar e intelectual. Lograr que la música sea una parte integral de nuestras vidas desde que nacemos nos coloca en la vía rápida y nos da una ventaja que no puede ser cuestionada. Cada vez más estudios han confirmado la relación entre las matemáticas y la música y los beneficios acumulados.

Razones para aprender música de oído

Escuchar música es divertido; tocar música es más divertido aún; pero tocar música de oído es lo más divertido de todo. Si el intérprete está tocando algo que recuerda haber escuchado alguna vez, está tocando de oído. Pero la mayoría de los intérpretes que han aprendido a tocar con el método tradicional de leer notas en una hoja y luego tocan las notas en su instrumento, no han aprendido a confiar en sus oídos para decirles qué viene luego. En lugar de ello, recuerdan las notas por su nombre o por el nombre del acorde, o incluso tienen memoria visual de cómo lucen las notas en el pentagrama, o utilizan algún otro tipo sistema de memoria no musical. Naturalmente, esto voltea la atención del sonido de la melodía hacia el hábito de leer la partitura, y aleja al estudiante de la música en sí misma.

Practicar un instrumento no es siempre divertido. Eso dicen la mayoría de los niños que toman clases y muchos de los adultos que alguna vez han tomado clases pero “no querían practicar”. Pero la práctica es algo totalmente divertido para muchos otros niños. Escuchar música es divertido; y cuando escuchar música es la actividad principal en la práctica, entonces ésta se vuelve divertida. Esto mismo ocurre incluso con mayor certeza en los adultos que en los niños; los niños encuentran placer en el ejercicio físico e intelectual que involucra la práctica. Sin embargo, esto resulta divertido siempre y cuando se practique la música, y no los mecanismos de ejecución de la misma.

Las personas que tocan de oído son consideradas generalmente como poseedoras de un talento especial. Esto es una completa ficción. Ellos no tocan de oído porque son talentosos; en realidad ellos son talentosos porque tocan de oído. Estas personas utilizan sus oídos de modo tal que les dicen qué nota es la correcta y cuál no, y esta actividad constante desarrolla su habilidad para manipular los sonidos musicales.

¿A qué edad debería tu hijo comenzar clases de piano?

No hay un padre que no quiera que su hijo sea bueno en algo y una de las aspiraciones más comunes implica interesarlo en el piano y la música. Hay un sentimiento sobre tocar el piano que parece estar presente en los padres y en el hijo. La gran pregunta de cada padres es: “¿Cuando debería mi hijo comenzar clases de piano?”

Cuanto más joven, mejor. Todos escuchamos sobre las habilidades de Mozart (y el efecto Mozart) y otros chicos prodigios que comenzaron a tocar el piano a los 3 o 4 años. Al llevar a un chico a clases de piano a tan temprana edad significa que van a tener gran cantidad de tiempo para interesarse en tocar, inclusive aún si no terminan teniendo grandes dones en el área de la música.

Nos gustaría que todos aquellos que se encuentran relacionados con clases de pianos nos escriban sus comentarios sobre cuál creen que es la mejor edad para que los niños comiencen.

Datos para recordar cuando quieras tocar el piano

Tal vez el piano sea el instrumento musical más caro de todos. Sólo quienes realmente aman tocarlo y son capaces de pagarlo pueden tener uno en sus casas. Sin embargo, es también el instrumento musical más placentero que genera un sonido suave y delicioso; si bien es caro sigue siendo uno de los instrumentos que las personas más desean tocar. Sin embargo, el piano es diferente a otros instrumentos debido a su costo y a su sensible mecanismo sonoro razón por la cual necesita un gran mantenimiento y cuidado extra.

Si tu piano es nuevo durante los primeros tres años no deberás preocuparte puesto que la mayoría de las fábricas tienen garantía por cada piano que venden. Pero luego del período de garantía es tu trabajo asegurarte de que el piano brinde su máximo potencial y que sea valuable en el mercado. El mantenimiento incluye el ambiente en el cual se encuentra—el cual tiene que ser seguro y limpio—y la afinación, que es un factor muy importante para el cuidado del instrumento.

La razón más importante por la cual un piano debe ser afinado constantemente es debido al mecanismo dentro del mismo. Hay muchas partes pequeñas y cuerdas en un piano; estas últimas se encuentran sujetas a una tensión importante a lo largo del armazón del piano. El principio de afinar estas cuerdas, por lo tanto, es ajustar el grado de tensión de las mismas, teniendo en cuenta que dicho nivel no debe ser excesivo ni tampoco demasiado bajo.

Sin embargo, también es importante la frecuencia con la que afinas tu piano. Por lo general cualquier piano debe ser afinado dos veces al año. Aunque este número también depende de cuanto ha sido utilizado el instrumento durante ese periodo de tiempo.

Talento a los 6 años

Es el caso de la niña Emily Bear, que toca el piano con condiciones asombrosas y también compone. El video está en inglés pero puede comprenderse.

Entrenando los dedos para tocar el piano rápido y con precisión

¿Sabes cómo se ensilla a un caballo pequeño? Al principio parece ser imposible para el animal, que se acostumbre a las bandas de cuero y a las hebillas; parece que lo atan y esto le molesta bastante. Obviamente está por fuera del control de su amo. Pero, si miras de vez en cuando, mientras su amo le coloca el arnés, el joven caballo se acostumbrará cada vez más a la silla hasta que su amo podrá cabalgar sobre él con mayor seguridad. El joven caballo se encuentrará en ese momento perfectamente controlado. Si su amo hubiera intentado montarlo al comienzo, indudablemente el caballo lo hubiera arrojado al suelo.

Lo mismo ocurre con nuestros dedos, si importarse de si se trata de un pianista principiante o no. Al principio parece que no golpearán las notas correctas. Pero si perseveramos, repitiendo pequeños pasajes de alguna melodía, eventualmente nuestros dedos se acostumbrarán a posarse sobre las teclas correctas, y gradualmente conseguiremos aprender aquello por lo que tanto trabajamos: control de la velocidad y precisión en la digitación.

Ahora, podemos darnos cuenta de que durante los primeros intentos al practicar una pieza, si repites la pieza a una velocidad rápida la digitación y la precisión no serán fáciles de lograr. Es preferible que comiences tocando lento, o muy lento, hasta que los dedos sigan una línea natural y se habitúen a la melodía.

A continuación te indicaremos un espléndido y satisfactorio método y técnica de práctica para obtener rápidos resultados: estudia cuidadosamente de a dos o cuatro compases por vez tocándolos lentamente unas ocho veces, después tócalos una o dos veces más rápido. Luego estudia los dos o cuatro compases siguientes del mismo modo, y continúa así hasta que llegues a los últimos compases.

Una vez que lograstes realizar correctamente el paso anterior, toca la pieza desde el principio hasta el final, por lo menos nueve veces, muy lentamente. Intenta siempre tocar las notas correctas, y cuídate de no errarle varias veces. Luego, haz lo mismo pero un poco más rápido, no más de tres veces. Mientras estás tocando rápidamente, es aconsejable no parar frente a un error y seguir adelante con la melodía.

Nueve veces lento y otras tres rápido hacen doce veces. De practicar las piezas de doce a veinticuatro veces por día obtendrás un buen resultado. Adquirirás velocidad, al igual que digitación y exactitud. Al practicar de este modo estarás bien preparado para interpretar la pieza con facilidad en cualquier momento que así lo desees.

Creando interés en el pianista principiante

Un joven alumno pianista principiante es, en gran medida, un objeto de estudio, al igual que un niño pequeño que debe ser educado. Para un maestro concienzudo, un alumno que recién se inicia en el piano es realmente un problema. Con el fin de desarrollar la habilidad del joven, el maestro debe primero estudiar qué método adoptará para llevar a cabo este desarrollo de la manera más adecuada.

Lo primero que intentará hacer es ganar el interés de su alumno. Al hacerlo, el maestro ha generado una “chispa” que será avivada en una pequeña llama de entusiasmo; y esto sucesivamente será el “poder” que anime el esfuerzo del alumno. Y será este esfuerzo del joven mediante el cual se conseguirán los tan deseados resultados del desarrollo.

Para generar interés en un principiante, el profesor se servirá de muchos ingeniosos métodos. Pero el más confiable y sobre el cual se fundan todos los demás métodos es: el darle al estudiante aquel material que sea capaz de interpretar. Cuando él descubre que sus dedos pueden hacer esto fácilmente, entonces se sentirá con la suficiente confianza y se dará cuanta que puede tocar. Naturalmente, esta rápida realización crea interés en cualquier joven; y luego de haberlo hecho tan bien con su primer y pequeña pieza se sentirá ansioso y deseará tocar más. Pero, es justo en este momento durante el cual el maestro debe ser cuidadoso. Es importante que tenga en cuenta que ese momento tan sólo está presente la “chispa” y, por lo tanto, deberá avanzar con cautela y sencillez si no desea apagarla. Revisar siempre el nivel de dificultad de los acordes de piano que el alumno toca y enseñarle a oir su propia música, es esencial en esta etapa.

En su segundo movimiento el maestro debería estudiar el carácter del material aprendido recientemente por el alumno, y posteriormente seleccionar más piezas similares a la primera. Incluso si es casi igual a la pieza inicial, al alumno no le importará, pues tan sólo le interesa el haber recibido una pieza nueva. Incorporar paulatinamente nuevos temas de teoria musical, incluyendo el estudio de las claves, los silencios, la duración de las notas, las ligaduras y los compaces es de suma importancia.

Una vez que el alumno ya se haya familiarizado con el primer tipo de material, el profesor comenzará a discontinuarlo y, en su lugar, introducirá nuevas piezas que requerirán mayor esfuerzo por parte del joven. Es importante aclarar que este cambio debe hacerse con suma discreción. Se pueden incluir piezas, no ya clásicas, sino de música pop o rock que agraden al alumno.

Luego de un corto periodo, el maestro verá que el alumno progresa hacia piezas de mayor complejidad con una rapidez sorprendente y esto le dará la satisfacción de saber que es el resultado de sus propias y correctas instrucciones. En consecuencia el profesor se encontrará frente a un alumno interesado y muy entusiasta.

Un profesor de Estados Unidos enseña piano por teléfono

Entre ayudar a sus dos hijos con la tarea, y llevarlos a la escuela, los deportes, las clases de música y las actividades de la iglesia, no siempre es fácil para Marlo Verette encontrar tiempo para sí misma. Por lo tanto, cuando el residente de Stillwater decidió volver a aprender piano, ella no sabía qué hacer. Finalmente dio con Mark Miller, un instructor de piano de Illinois que les enseña a los estudiantes a través del teléfono.

Mark Miller


“Creo que la gente espera a un profesor que este ahí”
, dijo Verette. “Para mí es realmente por el tiempo, tanto como con los hijos en la escuela y un sinnúmero de cosas para hacer en la casa. No tengo que subir a mi auto y perder tiempo en la carretera. Acabo de tener mi auricular disponible”.

Miller llama a Verette cada semana mientras que usa un auricular en el teléfono y por una hora le enseña piano de jazz basado en partituras enviadas a través del e-mail. Aunque Miller no está físicamente en la misma sala, está en condiciones de detectar errores, dice Verette.

Dice Miller: “Mis oidos son mis ojos ya que puedo escuchar lo que están tocando. Tengo que utilizar una concentración mucho mayor por teléfono”. Miller comenzó a instruir piano hace 25 años, pero comenzó a enseñar por teléfono en el año 2000, durante un intervalo en la hora de la comida en Chicago. Todavía les enseña a los estudiantes en persona y toca regularmente en el área de Chicago. “Durante el horario del almuerzo de cada día pensaba: ¿Me pregunto si puedo utilizar el tiempo para enseñarle a alguien?” Dijo Miller.

Piano Web

Comenzó a instruirle a su sobrino en Las Vegas por teléfono, y después de trabajar en sus errores, comenzó a ofrecer su experiencia en el piano a través de Internet. Él paga la llamada a larga distancia. Miller encontró una empresa que cobra solamente $ 1,09 por hora para las llamadas de larga distancia. En la actualidad les enseña a 35 estudiantes de todo el mundo, incluyendo a estudiantes en California, Inglaterra, Hong Kong, Australia, Suiza, Irlanda y Portugal.

“Mucha gente no tiene tiempo para llegar en el coche”, dijo Miller.

Además, algunos de sus alumnos no son capaces de conducir o de viajar hasta la casa del profesor. Miller también le enseña a estudiantes con deficiencias visuales. Un estudiante perdió el uso de su mano izquierda a través de un derrame cerebral y Miller escribió partituras para el estudiante que solo se tocan con la mano derecha. Comparó el proceso telefónico con muchos colegios y universidades que ofrecen cursos en línea.

“Estamos llegando al punto en donde un educador puede salir y llegar a las masas, y cada ves importara menos en donde vivas”, dice Miller.

Verette encontro la página web de Miller buscando al profesor de piano de jazz que este más cerca de Minneápolis. En lugar de aprender la forma clásica de piano “nota por nota”, que Verette estudió cuando era joven, Miller enseña la forma basada en progresiones de acordes de piano de jazz. Miller dijo que esto permite un “sonido más completo”, causado por los estudiantes tocando con el número de notas de cada mano.

“En cuatro o cinco meses, están tocando 3 notas en cada mano”, dijo. “Ellos nunca podrían llegar a esto en dos años de piano clásico”.

“Se trata de comprender la razón por la que se está tocando de esa manera”, agregó. “Nunca entendí los fundamentos de la progresión de acordes. Creo que ese es el motivo por el cual aprender piano de jazz es divertido”.

Aún así, aprender piano le da a Verette algo de tiempo para sí misma, incluso si no tiene que ir muy lejos para hacerlo.

“Para cuando termine de hacer mis cosas, esto es realmente mi terapia”
, dijo. “Mis hijos son buenos con esto, saben que es mi tiempo y que realmente me gusta”.

Cinco claves para optimizar nuestra técnica al tocar el piano

1. Dominio: Escalas, tríadas, acordes y arpegios no son ejercicios autónomos sino que son los ladrillos de construcción para crear música, aunque ningún compositor te diría eso. Saber cómo tocar dichos “ladrillos musicales” simplificará el proceso de aprendizaje y comprensión de cualquier melodía con que te encuentres. Por ejemplo: ese pasaje de escala en la sonata de Beethoven te será mucho más fácil de incorporar a tu interpretación si ya has aprendido y dominado la escala relevante y su digitación.

2. Claridad: ¿Haz oído últimamente un arpegio de 4 octavas perfectamente ejecutado? Cada vez se vuelven menos y menos frecuentes. Pasar tiempo practicando estos ejercicios técnicos te podrá enseñar a escuchar al detalle para desarrollar un agudo sentido de conciencia que te permitirá “estar” el momento en que vayas a interpretar algo, es decir te permitirá estar consciente del lugar en el que estás y qué es lo que estás haciendo.

3. Comodidad: La técnica del piano no es sólo un juego de precisión, sino que también se basa en la incorporación y unificación de un gran número de conceptos físicos. ¿Te sientes cómodo cuando tocas? ¿Dónde se encuentra la tensión? ¿Algo te duele? El trabajar con tu maestro en resolver estos problemas por medio de la técnica puede resultarte muy útil para el resto de tu carrera.

4. Creatividad: El mito más común de aprender cualquier técnica del piano es que es aburrida. En realidad, parte del trabajo del maestro es introducir una dosis diaria de diversión en la práctica del alumno para que ésta le resulte gratificante, y no al revés. ¿Por qué no combinar los básicos ejercicios técnicos con el aprendizaje de conceptos musicales? A continuación presentamos algunas ideas para el maestro desorientado:

• Variar los dinámicos, de pp a ff, jugando con el crescendo y el diminuendo.
• Modificar las articulaciones: pruebe que su alumno intente tocar escalas con diferentes articulaciones y combinaciones de las mismas.
• Cambiar el orden: acomode el orden de los ejercicios según el tipo (por ej: escalas de octavas, tríadas, etc), clave. Haga que su alumno las toque todas y anote las dificultades; trabaje sólo en aquellas dificultades que se repitan con frecuencia.

5. Confianza: Es la noche de la presentación y estás esperando detrás del escenario. Entonces te preguntas: ¿He hecho mi trabajo? Si tu respuesta es no, probablemente experimentes el miedo genuino asociado con la ansiedad escénica y ello no es muy divertido. Por lo tanto es esencial que tengas confianza en lo que has podido aprender hasta el momento para que puedas salir al escenario y dar todo de ti sin que el miedo te lo impida.

Pon tu alma cuando interpretas música

Un hombre sin alma, si puede ser concebido, sería un tipo de criatura irresponsable, sin color y sin ningún tipo de influencia en el mundo. La música sin alma es igual de despreciable. La música sin profundidad de sentimientos no es música, es meramente ritmo y ruido.

Una espina dentro del maestro de música es el alumno que nunca infunde ninguna emoción a su interpretación, incluso a la más hermosa de las composiciones. Lo bueno es que cualquier estudiante puede superar tal defecto. Tocar con sentimiento o con “alma” puede ser cultivado. Suponga que ha dominado las características técnicas de una obra, o de varias, y aún su interpretación es aburrida y gris. Le falta la pasión o el fuego que mueve a las personas. Si has fallado es porque no te has adentrado en la música, no le has impregnado parte de ti. Si no entras al espíritu de la melodía, es porque tu imaginación ha estado inactivada mientras tus manos estaban ocupadas; la música no otorga nada pues no has puesto nada en ella.

Una pianista apasionada

Cultivar esto es vital para “vivir la música” o “bailar la música“: Si estás tocando una pieza rápida, una marcha por ejemplo, intenta perderte a ti mismo en el espíritu de la melodía. ¿Puedes ver la a la banda, con sus uniformes resplandecientes, marchando orgullosamente sobre la calle? Únete a la multitud en la acera y escucha la melodía.

Cuando hayas terminado y “regresado a la tierra”, descubrirás que te habrás emocionado; y tus oyentes también habrán sentido la diferencia. Sin embargo, esto es simplemente una ilustración. Puedes intentar el mismo ejercicio tocando hermosas serenatas, y encontrarte a ti mismo vagando en una noche de luna, escuchando las guitarras sonar y susurrando votos de amor.

Pon tu alma en la música, plasmando tu sentir a través de la teoria musical que has aprendido simplemente dejando que tu imaginación vuele libre y acompañe el sentimiento de la melodía.

Ocho consejos para los padres de los estudiantes de piano

1. Primero que nada, no espere ansiosamente que sus niños progresen rápidamente en sus estudios musicales, recuerde que el estudiante que es más avanzado a los 8 o 10 años no necesariamente lo será a los 15.

2. Es importante no dejarse llevar y contratar a un maestro o profesor de piano por el simple hecho de que es un intérprete maravilloso, ya que no siempre son estos los sujetos que tengan mayor paciencia para enseñar a un niño.

Consejos sobre lecciones de piano

3. Por otro lado, no olvide que, si bien es un gran error seleccionar a un maestro porque cobra barato, es así mismo un grave error elegirlo porque sus honorarios son elevados. Cuánto cobre el maestro no nos indica si es un buen profesor o no.

4. No se precipite a despedir al nuevo profesor tan sólo porque su hijo ha expresado su disgusto hacia él o ella. Es probable que el sentimiento sea temporario, y desaparezca al poco tiempo; pero por otro lado tampoco insista a que su hijo estudie con una persona que le causa rechazo permanente.

5. No hable a la ligera delante de sus niños de aquella persona en quien ha puesto su educación musical. Si tiene alguna crítica para hacer, no sólo será más justo, sino también más efectivo, llevarlas directamente al maestro mismo.

6. No deje de cooperar con el profesor; él necesitará su ayuda y su niño se llevará los beneficios de dicha cooperación. Nunca dude en ayudar al maestro, si no siente la suficiente confianza como para hacerlo es aconsejable que contrate a otro instructor.

7. No espere que el maestro brinde un trato especial a su hijo por el simple hecho de que usted lo considere un pequeño genio. Si el niño tiene dones excepcionales, no dude en que el maestro será el primero en darse cuenta y sabrá cómo actuar al respecto. Tenga también en cuenta los consejos ya dados para ayudar a instroducir a los niños a la música.

8. No le haga sentir al niño que usted vigila ansiosamente su progreso durante su práctica de piano. Los jóvenes tienden a ofenderse por tales actitudes. Por otro lado, no deje de manifestar un interés amable en el trabajo de su hijo. Una palabra de aliento, una sugerencia amistosa, algún elogio, siempre y cuando sea juiciosamente administrado, será útil y estimulante.

¿Tienes algún consejo para agregar a la lista que desearías hacerle llegar a los padres de quienes estudian piano? Coméntalo a continuación.

Aprendiendo teoría de la música y composición

Hemos desarrollado un segmento de nuestro portal orientado al aprendizaje de la teoría musical que se compone de un conjunto de lecciones ordenadas desde los mas elemental hacia lo mas complejo. Entre las primeras lecciones encontramos aquellas que se ocupan de las claves musicales, la duración de las notas y los diferentes tipos de compaces.

Las lecciones siguientes tratan temas tales como los silencios, las ligaduras entre notas, las escalas mayores y las menores. Esperamos que el mismo sea de vuestro agrado.