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Un estudio en las lecciones de Banjo

Ah, recuerdo los viejos tiempos, cuando tuve mi primera lección de banjo En realidad, no era exactamente mi primera lección. Previamente, había estado utilizando el Internet para mejorar mi “habilidad” por un tiempo, y estaba un poco presumido al pensar que tenía alguna idea acerca de lo que estaba haciendo. Vi videos de expertos tocando el banjo y mire varias tablaturas. Aprendí unas cuantas canciones y técnicas que sonaban interesante, pero ese fue el alcance de mi conocimiento.

Lecciones de Banjo

Cuando tuve mi primera verdadera lección, se rompieron todas las ilusiones que tenía de ser un banjoista decente. Traté de mostrarme, pero tan pronto sus ojos profundos se encontraron con los míos me salté un acorde. Era la primera vez que tocaba en frente de alguien y no pensé que me iba a poner nervioso. Siempre había sido un buen orador. Ahora, el único en la sala era mi maestro, y yo la estaba pasando muy mal.

Me cuesta mucho verme tocando el banjo en el futuro, sobre todo porque no puedo ni siquiera tocar algo en frente de mi propio profesor. Es un buen tipo, y que puede tocar el banjo como ninguna otra persona. Ya me ha enseñado varios ejercicios que puedo utilizar para mi próxima lección. También es una gran experiencia verlo tocar, ya que es mucho más habilidoso que yo. Sólo espero tocar un poco mejor en mi próxima clase.

Pero si me pongo así de nervioso cada vez que intento tocar el banjo en las clases, me preocupa que mi instructor nunca pueda darme la ayuda que realmente necesito. Es imposible obtener comentarios y críticas constructivas si todo lo que toco es basura. Creo que voy a empezar a grabarme cuando practique solo en mi casa y luego darle la cinta a mi profesor para que lo escuche. Solo espero no ponerme nervioso al saber que el lo va a escuchar pronto.

¿Tomar clases de guitarra?

Otra opción es ir a las tiendas de música y averiguar por las clases ahí. Las tiendas suelen ser un poco más caras que los instructores individuales, pero también proporcionan clases grupales e individuales. Las clases grupales son buenas ya que se tiene la oportunidad de aprender con otros y evaluar su progreso comparando. Sin embargo, si usted no puede mantener el ritmo de los demás, debe ir a clases individuales. Una vez que haya desarrollado las habilidades básicas de la guitarra, usted debe continuar con sus clases en un ámbito más avanzado. Puede pedirle a su instructor que le de el nombre y la información de alguien que enseñarle cosas mas avanzadas si el no puede. Este es el momento de comprar su propia guitarra y también de unirse a un grupo de gente entusiasta de la guitarra.

Tomando clases de guitarra

Hay guitarras disponibles desde cien a mil dólares. Usted debe establecer un presupuesto para no gastar en exceso. No es muy inteligente comprar una guitarra cara si aún está aprendiendo a tocar. No es mala idea buscar en las tiendas de segunda mano, ventas de garaje, y casas de empeño para encontrar una guitarra que se ajuste a sus necesidades en esta etapa. Más adelante, la puede cambiar por una mejor, pero por el momento, una guitarra buena es suficiente.

Una vez que domine el arte de tocar la guitarra, comience a buscar una banda que busque un guitarrista o arme su propia banda. Esto le dará diversión y frustración al mismo tiempo. Muchas bandas prueban con varios músicos y luego toman una decisión, de manera que usted debe considerar proceso como una entrevista de trabajo ampliada. Una vez que haya encontrado una banda, usted realmente puede ser llamado un guitarrista. Tocar la guitarra no es una tarea increíblemente difícil, pero requiere una gran concentración y determinación. Disfrute del proceso de aprendizaje y trabaje duro hacia su objetivo. Muy pronto, estará tocando sus canciones favoritas con su nueva guitarra.

Claves para practicar e interpretar música

Existe una percepción de que la realización y la práctica de música son dos actividades muy diferentes. Creo que la relación entre la realización y la práctica está profundamente entrelazada y a un cierto nivel, la distinción entre los dos prácticamente desaparece. En algún momento de la carrera musical, la realización en sí misma se convierte en la mayor experiencia de aprendizaje. Un aspecto muy importante de la realización de musica es la tremenda energía que se experimenta durante una presentación en directo delante de un auditorio receptivo.

Interpretar la música

El verdadero propósito de desarrollar la capacidad mecánica y musical se hace evidente y el centro de las sesiones de práctica cambia. En ese momento, la realización en sí misma se convierte en la verdadera experiencia de aprendizaje, ya que durante una actuación en directo delante de un auditorio receptivo se experimenta una tremenda energía. La energía de la audiencia, tal como la percibe o la siente el artista, lo empuja a nuevos niveles de logros artísticos y la práctica se convierte en la preparación para concentrar y mejorar la experiencia, lo que marca el comienzo de la transición de músico a artista.

El artista encuentra nuevas maneras de practicar para traer mas cerca a las actuaciones en vivo al éxtasis puro de la expresión musical en todas sus formas. Teniendo diversas disciplinas como la psicología y otras disciplinas artísticas como el teatro y la danza le permitirán al artista-músico lograr un mayor control del instrumento y maximizar su rendimiento global en sí.

Esta es la verdadera transformación de músico a artista, mediante el desarrollo de formas creativas de expresión, personales y únicas. Con estos progresos, el artista se dará cuenta que tendrá una gran mejora en la concentración, la facilidad de realizar una presentación y una mayor sincronización de cuerpo, mente y de lo que a los músicos profesionales les gusta llamar “alma”. A medida que la práctica se transforma en una experiencia más satisfactoria y gratificante, se llega a un paso importante en la ampliación de los niveles de logro artístico. Como la música es algo que el artista disfruta, la práctica es, en efecto, tocar música y siempre debe ser disfrutado.

Formas sencillas de aprender a tocar la guitarra

Hay muchas fuentes en Internet que afirman que le pueden enseñar una manera fácil de aprender guitarra. La verdad es que realmente no hay manera fácil de aprender guitarra, se necesita práctica y un gran método de enseñanza para convertirse en un músico excelente y no hay manera fácil de lograr todo esto.

Aprender guitarra

Lo Básico
Al aprender a tocar la guitarra es importante primero aprender lo básico. Hay una forma fácil de aprender lo básico de guitarra y esto es investigar por Internet lo más que pueda sobre libros de instrucciones de guitarra, y luego intentar aprender por sí mismo. Una vez que haya aprendido lo básico, le resultará más fácil aprender los riffs avanzados y acordes.

La práctica hace a la perfección
Una manera fácil de aprender la guitarra es practicar, perfeccionar algo y luego pasar a la próxima cosa. ¡Definitivamente la práctica hace a la perfección! Cuando practique, usted podrá pasar de acorde en acorde con facilidad y será capaz de hacer una transición sin tropiezos de acordes básicos a riffs más avanzados.

La selección de un instrumento
Cuando encuentre la mejor manera más sencilla de aprender a tocar la guitarra, debe considerar la importancia de elegir la guitarra adecuada. Seleccionar una guitarra es un proceso largo y delicado y debe hacerse con una persona experimentada en ventas de guitarra. Siempre es una buena idea sostener y tocar una canción con el instrumento. Esto le ayudará a obtener una sensación de cómo se sentirá el instrumento al iniciar su aprendizaje.

Movimiento
El movimiento es la forma en que su cuerpo se relaciona con su instrumento. Una manera fácil de aprender guitarra es tratar a su instrumento como si fuese otra parte de su cuerpo. Muévase fluidamente con su instrumento y haga todos los movimientos claros y precisos en vez de agudos o cortos.

Aprovechar al máximo una lección
Aprovechar su clase es importante y hará que aprender a tocar la guitarra le resulte mas fácil. Intente grabar la clase para que la pueda ver y rebobinar cualquier cosa que desee tocar mas tarde. Escribir notas en un libro es otra manera de sacar el máximo provecho de su lección. Usted puede acudir a su libro en cualquier momento y puede remitirse a las notas anteriores.

Es posible encontrar una manera fácil de aprender la guitarra y esta puede ser muy gratificante. Aproveche sus clases, ya sean con un profesor o en línea. Tome notas y no tenga miedo de preguntar las preguntas que necesite hasta obtener la respuesta que le ayuda a comprender el problema. Mas importantemente, diviértase, no se lo tome muy enserio, ya que, ¡perderá el interés muy rápidamente! ¡Disfrútelo!

¿Tiene lo que hay que tener para aprender a leer música?

Probablemente recuerde esas terroríficas pruebas de aptitud de la escuela. Ya sabe, esos exámenes que revelaban sus habilidades para realizar ciertas tareas.

Bueno, es tiempo de dejar de soñar y de poner a prueba su deseo de aprender música. El deseo por la música está dentro suyo, pero, ¿Tiene lo que hay que tener para aprender a leer música? Descubra sus capacidades musicales a continuación.

Talento musical o no – ¿Es importante?
Puede que no sea capaz de leer música en este momento. Probablemente no pueda agarrar una flauta, una guitarra o un violín y tocar una melodía hermosa. Sin embargo, todas las personas a su alrededor no pueden paran de hablar del talento musical que usted posee.

Quizás pueda memorizar melodías solo de escucharlas, crear una canción original en su mente o incluso tocar uno o dos instrumentos sin saber leer música. Esos son indicadores de que posee un natural talento para la música. Pero, ¿Posee el potencial de realizar plenamente ese talento? Incluso si no tiene ninguna de las habilidades musicales mencionadas previamente podrá aprender a leer música.

A falta de “talento natural”, buenas son las habilidades musicales adquiridas, para crear música hermosa. El amor por las melodías y el deseo de aprender y de crear música es lo que va a hacer la diferencia, tenga talento natural o no. Piense en su actual carrera. Si se dedicó a aquello que ama, seguramente haya adquirido sus habilidades aprendiendo, ¿no es cierto? Si usted es mecanógrafo, tuve que aprender a mecanografiar. Si es enfermero, tuvo que haber ido a la escuela de enfermería… Si es mecánico, seguramente haya ido a una escuela técnica para lograr esto. Para leer música también hay que aprender.

Pregunta #1: ¿Ama a la música lo suficiente como para aprender a leer y a tocar un instrumento musical?

Aprendiendo a leer música, para adultos.
Si se perdía en las lecciones de música de niño, o simplemente se olvidó lo aprendido, no es demasiado tarde para desarrollar sus habilidades musicales. Los adultos pueden aprender a leer música. A decir verdad, una persona con deseos reales de aprender puede lograr más que un niño que está siendo obligado a hacerlo.

¿Por qué? Como adulto, puede entender mejor el gran potencial que implica poseer esta habilidad. Poseer una pasión por la música hará que practique seguido y desarrolle las habilidades rápidamente. ¡Solamente aquellos adultos o niños que posean el deseo de continuar van a desarrollar esta habilidad de por vida!

Pregunta #2: ¿Está dispuesto a aprender música y dedicarte a practicar en esta etapa de su vida?

Una meta para sus habilidades musicales
Otro factor determinante para aprender a leer música es la razón por la cual usted está aprendiendo. Debería tener una meta que lo ayude a desarrollar la habilidad. Ya sea tocar un instrumento en la iglesia, en eventos especiales, o desarrollar una carrera de músico, siempre debe haber una meta. La existencia de una meta lo va a empujar a estudiar, incluso cuando no tenga muchas ganas de asistir a la lección. Esto es similar a asistir a la universidad. Uno asiste a las clases porque debe, si es que quiere desarrollar una carrera exitosa en ese campo.

Pregunta #3: ¿Posee una verdadera meta o razón para aprender a leer música?
Si la respuesta a ambas preguntas es “Sí”, entonces lea a continuación.

¿Qué instrumento quiere tocar?
Si ningún profesor de música talentoso está disponible, ¿está dispuesto a aprender por su cuenta a través de cursos y entrenamientos online?
Cuando sus estudios de música comiencen, ¿puede dedicarse por lo menos 15 o 30 minutos por día a practicar?

Si ha respondido “Sí” a todas estas preguntas, entonces se encuentra listo para comenzar sus estudios de música. ¡Comience a desarrollar sus habilidades musicales hoy mismo y descubrirá un tesoro que dura toda la vida!

5 Razones para aprender teoría musical

Si pensaba que la teoría musical era una pérdida de tiempo y no era necesaria para ampliar sus metas musicales, entonces lea las siguientes 5 razones para ver que esto no es verdad.

1. Lea música del pentagrama: Para poder tocar cualquier canción que esté en un pentagrama, bueno, puede ser difícil tocarla… pero ¡primero es necesario poder leerla!

2. Sea capaz de transportar: Supongamos que está tocando una partitura (y que ya puede leer) pero le parece que está sonando muy grave o muy aguda, o que simplemente no suena bien. Bueno, ahora podrá moverse a otro tono y hacer que suene mejor.

3. Sea capaz de modular: Será capaz de, con unos pocos movimientos de sus dedos, mover su música hacia un nuevo tono con una sucesión de notas tan agradables al oído que hará sonreír a todo su auditorio.

4. Aumentará su habilidad para improvisar. Nada más que decir.

5. Saber teoría musical lo ayudará a recrear aquellos sonidos que disfruta de sus canciones favoritas: esas fabulosas progresiones de cuerdas, esas partes que le dan a una canción su sonido particular.

Para aprender teoría musical no es necesario volverse un erudito en el tema. Simplemente aprenda lo básico. Conseguir un buen libro de teoría musical y pasar un par de minutos todos los días leyéndolo y haciendo los ejercicios que trae puede realmente mejorar sus habilidades para interpretar música.

¿Es fácil tocar el piano?

¿Alguna vez alguien te ha dicho cuán fácil es tocar el piano? ¿Alguna vez has tenido alguien que te transmita la idea de que para tocar el piano requieres muy pocas habilidades? Tales opiniones sólo muestran que cualquiera que las sostenga conoce muy poco al respecto. Hasta que nos ponemos a pensar, muy pocas personas se dan cuenta cuán complicado es en realidad, tocar hasta una simple melodía en el piano.

Primero que nada, tenemos que leer notas en dos claves: sol y fa. El mismo signo, ubicado en el mismo lugar, es por ejemplo, Sol en la clave de fa (grave) y Mi en la clave de sol. Por lo tanto, debemos saber siempre si estamos leyendo una nota grave o aguda. Varios signos de formas diferentes denotan diferentes longitudes de tiempo que deben ser interpretadas correctamente al momento de tocar. Otros signos denotan periodos de silencio entre las notas, también deberán ser de duración exacta. Debemos ser capaces de ubicar el dedo correcto sobre la tecla que representa una nota en particular, con el estilo correcto de digitación (si es ligado, staccato, etc.), y en el momento indicado. Debemos leer no sólo una nota a la vez, sino acordes de tres, cuatro e incluso diez notas al mismo tiempo. Debemos utilizar el dedo indicado, con una técnica específica de la mano, muñeca y del brazo, y tocar, al mismo tiempo, con movimientos que son completamente diferentes, uno con cada mano. Debemos siempre mantener en mente la armadura de clave apropiada y estar preparados para todos los accidentes, y para cambiar de clave en cualquier momento.

Y, para añadir algo más, debemos observar todas las marcas de expresión, matices, fraseo y tiempo, utilizar los pedales apropiadamente, y finalmente interpretar el estilo y el espíritu de la pieza de modo tal que se expresen correctamente la idea del compositor. Cuando esbozamos lo que un intérprete debe hacer realmente, podemos ver fácilmente que tocar el piano no es algo sencillo de hacer, ni siquiera si se trata de una pieza que no presente complejidades. De cualquier manera, estas dificultades deben ser tomadas como un desafío adicional.

12 consejos para una práctica del piano efectiva

1. Nunca pases un día sin practicar el piano, si puedes hacerlo ayudará mucho a tu perfeccionamiento. Pero si ocurre que tu tiempo es limitado, practica por lo menos diariamente sólo tus ejercicios técnicos.
2. Si no puedes arreglártelas para avanzar con el estudio de un trabajo asignado, infórmale a tu profesor antes de comenzar la lección. Unos pocos compases practicados minuciosamente son mejor ejercicio que una pieza estudiada superficialmente.
3. Nunca gastes tiempo rasgueando el piano, mejor entrena tu oído. Cuanto más practiques conscientemente, tanto más pronto serás capaz de tocar cualquier cosa que desees. Cinco o diez minutos diarios bien aplicados influirán enormemente en el desarrollo de una mejor técnica. Sin embargo, nunca practiques sin sentarte adecuadamente y sin poner completa atención en tu trabajo.
4. Nunca comiences una práctica antes de haberte establecido y dejarte en claro a ti mismo todos los detalles de las claves, el tiempo, el ritmo y el fraseo de la pieza que vas a estudiar. Piensa previamente cada compás y determina el mejor modo de tocarlo.
5. Cuando inicies un ejercicio nuevo, cúbrete cuidadosamente contra el primer error en tu interpretación. Recuerda: “Prevenir es mejor que curar”; siempre es más fácil evitar un error que corregirlo. Los dedos están demasiado adaptados a repetir los errores una vez cometidos, y así se acostumbran a los malos hábitos.
6. Cada dificultad técnica debe ser superada y dominada mediante la aplicación de un ejercicio especial. De modo similar, cada pasaje o cada parte de un movimiento debe ser practicado hasta que pueda ser tocado con la precisión de un reloj. Cada detalle de una pieza debe ser estudiado y dominado por separado, hasta que puedas reensamblar toda la melodía de un modo artístico.
7. No es útil tocar una pieza repetidas veces desde el principio al final, incluso si cada mano toca partes separadas; la mente y la memoria deben, antes que nada, haberse familiarizado con cada detalle, y los dedos deben ser entrenados, hasta que se acostumbren a superar cada dificultad con perfección y facilidad.
8. Comienza practicando lentamente, al principio, de modo tal que nunca te veas obligado a detenerte. Intenta siempre tocar estrictamente en tiempo: el ritmo y el tiempo son factores que nunca deben ser descuidados, ni por falta de paciencia, ni de energía. Los sonidos sin ritmo no tienen mayor significado que unas simples letras del alfabeto.
9. Durante las pausas, no remuevas las manos del teclado, sino que intenta utilizar el tiempo, si es necesario, avanzando a la siguiente posición. Mientras una mano se encuentra tocando, es muy fácil preparar la otra para la parte que le toca, sólo si tienes bien en claro qué es lo que ésta debe hacer. Por lo tanto, las partes que requieren un cambio en la posición de la mano deben ser practicadas por separado, hasta que la mano haya aprendido a asumir la posición adecuada y realice su trabajo de manera inconsciente.
10. Apunta siempre a lo más alto, como para alcanzar algo que valga la pena conseguirlo. Supera todos los miedos o aversiones de los ejercicios dactilares. Convéncete a ti mismo de que son tan absolutamente indispensables como las palabras y las reglas de gramática, que deben ser aprendidas primero por el corazón antes de que se pueda adquirir el conocimiento de un lenguaje extranjero.
11. Se paciente y perseverante. Esto te ayudará a superar los obstáculos y las dificultades más grandes.
12. Estate contento, si puedes, brinda a otros el placer que te produce tocar el piano. Pero no busques sobresalir por una técnica brillante, pues ésta nunca es el objeto del verdadero artista, cuyo propósito debe ser más bien la adquisición de una minuciosa educación musical.

Introducciones y finales en el piano para acompañar melodías cantadas

Seguimos respondiendo las preguntas que nos hacen llegar nuestros usuarios:

P: He visto varias veces en las partituras para piano las siglas 8va y 8vb. ¿Qué significan?
R: Dichas siglas simplemente quieren decir, “una octava arriba” y “una octava abajo”. Consecuentemente, las siglas 16va y 16vb significan “dos octavas arriba” y “dos octavas abajo.”

P: ¿Cómo puedo tocar una introducción y un final en el piano para un cantante o un coro?
R: Hay muchos modos de hacer eso. La idea des dar al cantante o los cantantes el tiempo y el ritmo de la canción, y ambientar la escena para la audiencia. Para cualquier cosa que toques, si logras hacer lo antedicho estarás en el buen camino. Déjate guiar por la persona o el grupo para el cual estés tocando. Si ellos se van desarrollando con confianza cuando se supone que lo hagan, entonces sabrás que tu introducción es buena. Una introducción común sería la última frase de la melodía, la cual es, generalmente de cuatro u ocho compases. Esto funciona especialmente bien con las canciones que están hechas de estrofas, por ejemplo, los villancicos de navidad. Si la canción tiene mucho ritmo, podrás tocar unos pocos compases de la progresión de acordes para marcar el pulso a los cantantes. Para los finales, la idea principal es culminar la pieza de un modo estéticamente agradable. Probablemente toques la introducción nuevamente y acabes en el acorde de tónica. Ése es una opción bastante común. También puedes repetir la última frase que el o los cantantes canten. Incluso puedes finalizar la canción en la última nota que se cante, y simplemente mantener el acorde unos pocos pulsos más. Yo diría que se tiene mayor flexibilidad con el final que con la introducción desde que los cantantes terminan de cantar, y usualmente todos saben que la canción está por terminar.

P: ¿Cómo tocas tres pentagramas de una partitura para piano, si los dos primeros están en clave de sol y el tercero en clave de fa?
R: Nunca he visto una partitura como la que describes. Si estás seguro de que es realmente música para piano y no música para tres instrumentos melódicos (es decir una partitura para un trío), como dos violines y un chelo, entonces intentaría tocar los dos primeros con la mano derecha y el inferior con la izquierda.

El piano y el cerebro

Para ilustrar la maleabilidad del cerebro humano, Greenfield cita a un extraordinario estudio médico de la universidad de Harvard que involucra voluntarios que no podían tocar el piano. En dicho estudio, los participantes fueron divididos en tres grupos: al primero le dieron clases de piano intensivas durante cinco días, al segundo lo llevaron a una habitación idéntica con un piano idéntico pero no tenían nada que hacer con él, y al tercero lo colocaron en una habitación idéntica con un piano idéntico también, y simplemente les dijeron que imaginaran que estaban practicando ejercicios de piano durante los siguientes cinco días. Al parecer, la música es sanadora. Veamos.

Los escáner de cerebro resultaron extraordinarios. Como se esperaba, los cerebros de aquellos que sólo se sentaron en la habitación con el piano y sin hacer nada, no habían cambiado en absoluto. Poco sorprendentes fueron también los resultados de aquellos que habían practicado los ejercicios de piano presentaban cambios estructurales bien marcados en el área del cerebro asociada con el movimiento dactilar.

Pero lo que fue realmente llamativo fue que el grupo que se había imaginado tocando el piano presentó del mismo modo cambios notables en la estructura del cerebro que eran casi tan pronunciados como aquellos que verdaderamente habían practicado en el piano.

“El poder de la imaginación parece ser algo más que una metáfora; es real, y posee una base física en nuestro cerebro”, dijo Greenfield. Desafortunadamente, los neurocientíficos aún no han explicado cómo los cambios reportados en el nivel micro celular se traducen en cambios de personalidad, comportamiento o carácter. Pero según Greenfield no necesitamos saber eso para darnos cuenta de que los cambios en la estructura cerebral y nuestros pensamientos y sentimientos más elevados se encuentran indudablemente conectados.

Consejos para asegurarnos un buen resultado en un exámen de piano

Ya sea si eres un pianista profesional o un amateur, los exámenes pueden ser una tarea agotadora y desalentadora. Cada examen tiene sus desafíos. Sin embargo, prepararse correctamente marcará la diferencia entre la aprobación y la desaprobación de dicho examen.

Tres meses antes del examen

En este momento deberás estar practicando aproximadamente una hora de práctica neta por día, cinco días a la semana. Es imprescindible que, por lo menos, toques todas las notas correctas de la pieza que has elegido, y eso te lo dará la práctica diaria. Es ahora el momento de dejar de tocar simplemente una serie de notas melódicas para convertir la pieza musical en una verdadera obra maestra del piano. Deberás concentrarte en la expresión, los dinámicos y el tiempo. Además es importante que añadas un poco de sentimiento y emoción a tus interpretaciones.

Por otro lado, deberás estudiar incansablemente toda la teoría y las escalas musicales. Con gran frecuencia, durante el período de preparación para los exámenes, las escalas y la teoría son dejadas a un lado y sólo se les da un rápido repaso antes del examen, lo cual es un error terrible. Recuerda que cuanto más estudies ahora, más tiempo retendrás esta información, así tendrás una mejor oportunidad durante el examen para recordar el conocimiento requerido.

Un mes antes del examen

Ahora deberás aumentar tus horas de estudio a dos horas por día, seis días a la semana. Es tiempo de pulir todas las imperfecciones en tus melodías y aprender de oído. Practica cosas como, hacer que el difícil triplete tenga un sonido más fluido y asegúrate de tocar el Fa sostenido con el cuarto dedo en lugar del quinto. Estas pueden ser cuestiones menores, pero te ayudarán enormemente en el examen.

Intenta practicar sin la partitura en frente de ti y evalúa que tan bien lo haces. Durante la prueba si dependes demasiado de la partitura, te puedo asegurar que te cerrarás demasiado y tu música no tendrá demasiado sentimiento. También, asegúrate que el examen se convierta en tu prioridad número uno. No te distraigas con otras cosas. De lo contrario terminarás estresado y muy cansado, y no demostrarás todo tu potencial.

Una semana antes del examen
Ahora es tiempo de practicar, practicar y practicar. Te recomiendo estudiar de dos a tres horas por día. Ya deberías poseer todo el conocimiento requerido para dar el examen. Ahora es simplemente una cuestión de revisarlo. Mientras estés trabajando y estudiando duro, tendrás que permanecer relajado. Ponlo en perspectiva; es sólo un examen. No hay necesidad de preocuparse las 24 horas del día, los 7 días de la semana.

El día antes del examen
Muchas personas durante la noche anterior practican entre 5 y 6 horas, estudiando hasta bien entrada la mañana. Esto es algo poco conveniente. Lo máximo que deberías tocar tus piezas es tres veces. Lo que me gusta hacer a mí es pretender que ya estoy sentado dando el examen. Entonces hago primero mis escalas, y luego las piezas en orden, posteriormente un poco de lectura a primera vista. No intentes hacer ninguna revisión de último minuto. La realidad es que sólo te presionarás innecesariamente. No te distraigas con ninguna otra situación de tu vida cotidiana. Tu examen de piano es mañana—cualquier otra cosa puede esperar otro día más.

Lo más importante, RELÁJATE! Es esencial que tengas una buena noche de sueño, preferiblemente intenta dormir de 8 a 10 horas, para poder enfrentar la tensión.

La mañana del examen

No realices ningún trabajo, ya sea relacionado con el piano o no. Has algo divertido que no requiera ninguna exigencia mental: mira una película, juega a la pelota, haz lo que más te agrade. Intenta tener un desayuno saludable. Sin embargo, si sufres de “mariposas en el estómago”, lo cual a mí también suele pasarme, no intentes comer nada a la fuerza. De caso contrario todo lo que no desee tu estómago lo devolverá, ¡créeme!

Siéntate y relájate. Intenta no pensar en el examen. No pienses ni en la teoría, o escalas, ni en la digitación, no pienses en absolutamente nada de eso. Tampoco evalúes que has estudiado correctamente y que no, todo esto tan sólo te generará agotamiento y aumentará tus tensiones durante el examen.

Treinta minutos antes del examen

En este momento deberías estar en el lugar en donde se tomarán los exámenes. Revisa un poco rápidamente la teoría, y todo lo demás. Ojea tus partituras y visualízate tocando como si leyeras las notas. Toca un poco de “piano al aire”, y practica con un par de preguntas teóricas.

Bajo ninguna circunstancia hables con otra persona acerca del examen. No hagas preguntas teóricas a otros estudiantes, no discutas tus piezas, no hables de exámenes previos o examinadores. Eso no es más que un estorbo innecesario. Respira profundamente, relájate y concéntrate en el examen.

Cinco minutos antes del examen
Cierra los libros por un momento. Respira profundamente unas tres veces y concéntrate. Piensa que esta es como cualquier otra sesión de práctica. Ve a dar el examen con pensamientos positivos. Si te has preparado para el examen como te he indicado, o no, realmente no importa ahora. Todo lo que puedes hacer es concentrarte en el examen que estarás por dar.

Introduciendo a los niños al piano

Puedes despertar el interés de tu pequeño hijo por la música desde el principio de su misma existencia. Escucha música clásica mientras está en la panza, y luego del nacimiento va a tener una temprana apreciación por el piano. Van a estar más interesados en tocar que si simplemente ignoras la música y después la introduces abruptamente para que toquen.

Si ya has decidido que tu hijo comience clases de piano, el mismo debe ser atractivo y es muy importante encontrar al profesor correcto. Los chicos no pueden y no debe esperarse de ellos que se focalicen en una sola cosa durante un largo periodo de tiempo. Esto significa que las clases deberían ser reducidas a clases pequeñas y manejables. En la mayoría de los chicos de 3 o 4 años funcionan bien las clases de 15 minutos.

No puedes esperar de un niño de 3 años de edad que aprenda de la misma manera que un adolescente o un adulto, por lo que es vital tener a un profesor que comprenda la edad y que sepa como comunicarse efectivamente con el chico. Sin esto, vas a encontrarte con que tu hijo no aprende bien y se va a frustrar rápidamente con este instrumento. La idea es mantenerlo divertido y que lo disfrute, particularmente a esta edad.

Con una buena base, los chicos continuarán tocando piano por el resto de sus vidas y este regalo es algo que apreciaran en unos años. ¿Tú como haces para estimular a tus niños con el piano? Escríbenos a continuación.

La conexión entre la matemática y la música: los niños

Cada vez más y más estudiantes son los que encuentran una fuerte conexión entre la música y las matemáticas. Parte de está conexión se encuentra en los patrones que existen entre el lenguaje, las matemáticas y la música. La música es una serie de notas que son tocadas según un patrón preestablecido. Las matemáticas trabajan del mismo modo. Si bien hay maneras de sumar, multiplicar, restar, y dividir números, la última combinación sigue siendo finita.

Lo mismo ocurre con la música. Las notas son combinadas en una serie de agrupaciones (casi una variedad sin fin), pero el número de sonidos creados es finito. Son los patrones y las combinaciones como éstas que hacen similares a la música y la matemática. Nuestro cerebro parece procesar la información musical y matemática de modo diferente que cuando calcula otro tipo de información.

Los bebés son atraídos primero por el discurso cuando éste suena rítmico y melódicamente. Sus padres, instintivamente le hablan al bebé en un tono melódico y mediante palabras de sonido bien marcado, en lugar de emplear su voz normal. Probablemente habrás notado que los bebés te prestan más atención cuando le hablas de modo poético y matemáticamente pausado, que cuando tus palabras son mundanas y empleas tu tono de voz normal.

Los niños pequeños aman escuchar música con patrones repetitivos. Esto sucede tal vez, porque su cerebro está calculando el mensaje musical de modo tal que captura su interés y los hace pensar. Por suerte, como resultado de los diferentes métodos de conexión del aprendizaje de los niños, éstos están más dispuestos a aprender y absorber.

Colócale a un niño cualquier cosa en su mano y comenzará a crear patrones musicales y ritmos. Toda la música que producen tiene un patrón y un ritmo definitivos. Los niños poseen la capacidad única de crear patrones fuera de sonidos aleatorios. Según cuán bien creen música y cuan afinados son se establecerán los poderes matemáticos del niño, que evolucionarán posteriormente en su vida adulta.

Mientras un niño crece es importante continuar inculcándole la música de modo tal que forme parte inalienable de sus vidas. Estudios recientes han demostrado que a aquellos niños que poseen una gran influencia musical, ya sea porque tocan un instrumento o escuchan una gran variedad de géneros musicales, les va muy bien en matemáticas. Esto se debe a que el cerebro se ha desarrollado de modo tal que ellos son capaces de discernir patrones y repeticiones entre las notas musicales.

La matemática es esencialmente el seguimiento de patrones conocidos para arribar a una conclusión. Una vez que conoces la fórmula para encontrar la respuesta, ya sea la simple fórmula de sumar o aquella más compleja de determinar los grados de un ángulo, sólo entonces serás capaz de utilizar dicho patrón para obtener la respuesta.

La conexión entre estas dos materias trabaja en dos sentidos: es común que un niño a quien le va bien en la clase de matemáticas sea extremadamente exitoso al momento de tocar un instrumento y leer notas musicales. La combinación de ambas habilidades, usualmente, lo llevará a un mejor rendimiento total dentro del ámbito escolar e intelectual. Lograr que la música sea una parte integral de nuestras vidas desde que nacemos nos coloca en la vía rápida y nos da una ventaja que no puede ser cuestionada. Cada vez más estudios han confirmado la relación entre las matemáticas y la música y los beneficios acumulados.

Razones para aprender música de oído

Escuchar música es divertido; tocar música es más divertido aún; pero tocar música de oído es lo más divertido de todo. Si el intérprete está tocando algo que recuerda haber escuchado alguna vez, está tocando de oído. Pero la mayoría de los intérpretes que han aprendido a tocar con el método tradicional de leer notas en una hoja y luego tocan las notas en su instrumento, no han aprendido a confiar en sus oídos para decirles qué viene luego. En lugar de ello, recuerdan las notas por su nombre o por el nombre del acorde, o incluso tienen memoria visual de cómo lucen las notas en el pentagrama, o utilizan algún otro tipo sistema de memoria no musical. Naturalmente, esto voltea la atención del sonido de la melodía hacia el hábito de leer la partitura, y aleja al estudiante de la música en sí misma.

Practicar un instrumento no es siempre divertido. Eso dicen la mayoría de los niños que toman clases y muchos de los adultos que alguna vez han tomado clases pero “no querían practicar”. Pero la práctica es algo totalmente divertido para muchos otros niños. Escuchar música es divertido; y cuando escuchar música es la actividad principal en la práctica, entonces ésta se vuelve divertida. Esto mismo ocurre incluso con mayor certeza en los adultos que en los niños; los niños encuentran placer en el ejercicio físico e intelectual que involucra la práctica. Sin embargo, esto resulta divertido siempre y cuando se practique la música, y no los mecanismos de ejecución de la misma.

Las personas que tocan de oído son consideradas generalmente como poseedoras de un talento especial. Esto es una completa ficción. Ellos no tocan de oído porque son talentosos; en realidad ellos son talentosos porque tocan de oído. Estas personas utilizan sus oídos de modo tal que les dicen qué nota es la correcta y cuál no, y esta actividad constante desarrolla su habilidad para manipular los sonidos musicales.

Marc yu, nuevo prodigio de 9 años

Marc Yu, de 9 años, se sentó en su pequeño piano de cola y tocó para 100 jóvenes, padres y profesores de piano de Mobile-Baldwin. Estaba vestido de jeans, zapatillas y una campera sobre una camisa amarilla. Si hubiese estado nervioso, lo ocultó muy bien. En el siguiente video se lo ve tocando con Lang Lang.


Nos sentamos en la sala de ensayos del segundo piso en el Centro de Música Larkins en una calurosa mañana del sábado. Marc y su madre, Chloe, están en Mobile para un programa presentado por la Orquesta Sinfónica Mobile. El evento fue financiado en parte por una subvención de la Federación “Southern” en colaboración con la “National Endowment for the Arts” y el “Alabama State Council on the Arts”. En el siguiente video, un fragmento del concierto para piano número 1 de Beethoven.

También asistieron Scott Speck, director musical de los MSO, y Sarah Wright, directora de educación. Luego de unos minutos con Wright, Marc tomó su asiento y comenzó a tocar un Nocturno de Chopin controlado por la pasión de un viejo maestro. Sus manos se movieron con habilidad a lo largo del teclado, siendo cada movimiento observado por la admiración del público.

¿A qué edad debería tu hijo comenzar clases de piano?

No hay un padre que no quiera que su hijo sea bueno en algo y una de las aspiraciones más comunes implica interesarlo en el piano y la música. Hay un sentimiento sobre tocar el piano que parece estar presente en los padres y en el hijo. La gran pregunta de cada padres es: “¿Cuando debería mi hijo comenzar clases de piano?”

Cuanto más joven, mejor. Todos escuchamos sobre las habilidades de Mozart (y el efecto Mozart) y otros chicos prodigios que comenzaron a tocar el piano a los 3 o 4 años. Al llevar a un chico a clases de piano a tan temprana edad significa que van a tener gran cantidad de tiempo para interesarse en tocar, inclusive aún si no terminan teniendo grandes dones en el área de la música.

Nos gustaría que todos aquellos que se encuentran relacionados con clases de pianos nos escriban sus comentarios sobre cuál creen que es la mejor edad para que los niños comiencen.

¿Cómo interesar a los niños de por vida por la música?

1. Primero de todo, haga a la buena música parte de toda su vida familiar. Incluso si no canta ni toca un instrumento, puede escuchar música en su casa y llevar a la familia a algún concierto ocasional. Muchos conciertos son gratis también, o por lo menos lo son para los niños, desde recitales y eventos de cámara en iglesias locales hasta tickets para muchos eventos profesionales.

2. Cada niño es diferente, y sólo tú puedes decir cuando tu hijo está listo para tomar lecciones de música o de teoría musical. Algunos ya están preparados a los 3; otros a los 10. No es necesario tocar rápido. Generalmente, los estudiantes de cuerdas y piano tienden a iniciarse desde pequeños en su instrumento, y los instrumentistas de vientos son más propensos a iniciarse años más tarde. Piensa en qué medida prestan atención tus hijos y en sus pequeños intereses: ¿Pueden mantenerse quietos y concentrados durante periodos largos? ¿Aman subirse a la banqueta del piano y “tocar o interpretar algo”? ¿Se fascinan al oír música de cualquier tipo? ¿Te han pedido tocar o practicar algún instrumento? A veces un único evento musical generará una semilla de luz en la mente fértil de los niños.

3. Elige cuidadosamente el instrumento para tu hijo. Si tienes un piano disponible, esa es una opción bastante obvia; tu niño aprenderá un montón sobre música tocando acordeso intevalos y aprendiendo dos claves diferentes (una grave y una aguda), y el piano es una buena opción ya sea como solista o dentro de un ensamble musical o incluso como acompañante de diversas melodías. Pero no todos los niños aman el instrumento disponible en casa ni todos tocan el piano por la misma razón. Uno de cada cuatro niños comienza a estudiar un instrumento y al poco tiempo dicen, “Simplemente no me gusta”, y resulta que otro instrumento era la respuesta. Considera tus propios gustos también: Si no soportas el sonido del saxofón, o si el sonido del violín de un estudiante es como una tiza rascando el pizarrón, como padre puedes sugerir instrumentos cuyos sonidos sean agradables a tu oído. Recuerda también que el instrumento debe ser apropiado para el tamaño del niño; un contrabajo no resultará un comienzo adecuado para un niño de cinco años de edad.

4. Encuentra un gran maestro. ¿Cómo? Lo más fácil es de boca en boca; pregunta a cualquiera que conozcas que esté involucrado con la música, “¿Quién es un gran profesor para clases iniciales de chelo?” o “¿Con qué profesor aprenden esos estudiantes de violín que mejoran con gran prontitud?” Los profesores de las bandas escolares y de orquestas usualmente tienen un buen listado de maestros que trabajan bien con los niños, fíjate si conoces alguno a quien pedir una referencia.

5. Finalmente: Alimenta el esfuerzo de tus niños y asegúrate de que practiquen. Si me hubieran dado un centavo por cada adulto sin cultura musical que me ha dicho, “Me hubiera gustado que mis padres no me dejaran abandonar las lecciones de música”, ya tendría un gran capital.

Toca el piano sin preocuparte por tus vecinos

Cuando mi tía me ofreció su piano Baldwin vertical recientemente, no lo acepté inmediatamente. Tal vez debería haberlo hecho ya que no tengo un piano acústico desde la escuela secundaria, y quería uno. En la universidad, tocaba los pianos en habitaciones de práctica, completamente insonorizadas. Desde entonces, usé un piano Kurzweil electrónico; un impresionante teclado que parece y se siente parte del estudio del pianista. A pesar de que normalmente lo uso con el altavoz, a veces le conecto los auriculares.

En un departamento pequeño, cada sesión de práctica es algo como un recital, y no siempre quiero que los chicos de arriba y de abajo (y también a mi derecha e izquierda) escuchen. También me preocupa molestar a los vecinos. Me gusta tocar tarde, y no quiero mantener a nadie despierto.
El Baldwin vertical que mi tía me estaba ofreciendo no tiene ficha de micrófono. Pero lo tomé, calculando que iba a luchar por tocar alto. Dos semanas después de que me entregaran el piano nuevo (el tiempo suficiente para que se adapte a su entorno, me dijeron) ya lo tenía afinado. El afinador me contó un truco que dijo que sus últimos clientes, músicos de jazz ellos, estaban insertando un trozo de tela entre los martillos y las cuerdas. La tela reduce el sonido, lo que significa que puedes tocar y no generar sonidos como si estuvieses tocando en un concierto.

Tenía un par de cortinas de mi último departamento que estaba tratando de encontrar para utulizarlas. El afinador tomó una de estas, la dobló en dos, luego cortó la tela un par de veces para ayudar a que encaje mejor. La aseguramos con un poco de cinta adhesiva, y voilá: no importa cuan duro toque, tengo un sonido amortiguado. Al final, decidí que era demasiado amortiguado, e hice uno nuevo. Ahora el sonido está justo en un tono de volumen medio. Casi tan bueno como estar tocando con auriculares.

Cinco claves para optimizar nuestra técnica al tocar el piano

1. Dominio: Escalas, tríadas, acordes y arpegios no son ejercicios autónomos sino que son los ladrillos de construcción para crear música, aunque ningún compositor te diría eso. Saber cómo tocar dichos “ladrillos musicales” simplificará el proceso de aprendizaje y comprensión de cualquier melodía con que te encuentres. Por ejemplo: ese pasaje de escala en la sonata de Beethoven te será mucho más fácil de incorporar a tu interpretación si ya has aprendido y dominado la escala relevante y su digitación.

2. Claridad: ¿Haz oído últimamente un arpegio de 4 octavas perfectamente ejecutado? Cada vez se vuelven menos y menos frecuentes. Pasar tiempo practicando estos ejercicios técnicos te podrá enseñar a escuchar al detalle para desarrollar un agudo sentido de conciencia que te permitirá “estar” el momento en que vayas a interpretar algo, es decir te permitirá estar consciente del lugar en el que estás y qué es lo que estás haciendo.

3. Comodidad: La técnica del piano no es sólo un juego de precisión, sino que también se basa en la incorporación y unificación de un gran número de conceptos físicos. ¿Te sientes cómodo cuando tocas? ¿Dónde se encuentra la tensión? ¿Algo te duele? El trabajar con tu maestro en resolver estos problemas por medio de la técnica puede resultarte muy útil para el resto de tu carrera.

4. Creatividad: El mito más común de aprender cualquier técnica del piano es que es aburrida. En realidad, parte del trabajo del maestro es introducir una dosis diaria de diversión en la práctica del alumno para que ésta le resulte gratificante, y no al revés. ¿Por qué no combinar los básicos ejercicios técnicos con el aprendizaje de conceptos musicales? A continuación presentamos algunas ideas para el maestro desorientado:

• Variar los dinámicos, de pp a ff, jugando con el crescendo y el diminuendo.
• Modificar las articulaciones: pruebe que su alumno intente tocar escalas con diferentes articulaciones y combinaciones de las mismas.
• Cambiar el orden: acomode el orden de los ejercicios según el tipo (por ej: escalas de octavas, tríadas, etc), clave. Haga que su alumno las toque todas y anote las dificultades; trabaje sólo en aquellas dificultades que se repitan con frecuencia.

5. Confianza: Es la noche de la presentación y estás esperando detrás del escenario. Entonces te preguntas: ¿He hecho mi trabajo? Si tu respuesta es no, probablemente experimentes el miedo genuino asociado con la ansiedad escénica y ello no es muy divertido. Por lo tanto es esencial que tengas confianza en lo que has podido aprender hasta el momento para que puedas salir al escenario y dar todo de ti sin que el miedo te lo impida.

Pon tu alma cuando interpretas música

Un hombre sin alma, si puede ser concebido, sería un tipo de criatura irresponsable, sin color y sin ningún tipo de influencia en el mundo. La música sin alma es igual de despreciable. La música sin profundidad de sentimientos no es música, es meramente ritmo y ruido.

Una espina dentro del maestro de música es el alumno que nunca infunde ninguna emoción a su interpretación, incluso a la más hermosa de las composiciones. Lo bueno es que cualquier estudiante puede superar tal defecto. Tocar con sentimiento o con “alma” puede ser cultivado. Suponga que ha dominado las características técnicas de una obra, o de varias, y aún su interpretación es aburrida y gris. Le falta la pasión o el fuego que mueve a las personas. Si has fallado es porque no te has adentrado en la música, no le has impregnado parte de ti. Si no entras al espíritu de la melodía, es porque tu imaginación ha estado inactivada mientras tus manos estaban ocupadas; la música no otorga nada pues no has puesto nada en ella.

Una pianista apasionada

Cultivar esto es vital para “vivir la música” o “bailar la música“: Si estás tocando una pieza rápida, una marcha por ejemplo, intenta perderte a ti mismo en el espíritu de la melodía. ¿Puedes ver la a la banda, con sus uniformes resplandecientes, marchando orgullosamente sobre la calle? Únete a la multitud en la acera y escucha la melodía.

Cuando hayas terminado y “regresado a la tierra”, descubrirás que te habrás emocionado; y tus oyentes también habrán sentido la diferencia. Sin embargo, esto es simplemente una ilustración. Puedes intentar el mismo ejercicio tocando hermosas serenatas, y encontrarte a ti mismo vagando en una noche de luna, escuchando las guitarras sonar y susurrando votos de amor.

Pon tu alma en la música, plasmando tu sentir a través de la teoria musical que has aprendido simplemente dejando que tu imaginación vuele libre y acompañe el sentimiento de la melodía.