Mar 31

Hace poco hablábamos de algunas obras clásicas que todos debían conocer y, por cierto, nuestros lectores dijeron que la lista era corta y que faltaban algunas piezas que ellos sugerían. Aquí agregamos algunas piezas clásicas imprescindibles.

Rhapsody in Blue de George Gershwin
Casi cualquiera puede reconocer la Rapsodia en azul de Gershwin. Al igual que O Fortuna de Orff, Rhapsody in Blue fue utilizada en muchas películas y shows de televisión. Algunos la consideran estrictamente jazz, mientras que otros dicen que es una pieza clásica, cuando en realidad es una combinación perfecta de ambas. Aquí hay un hecho interesante, cuando Gershwin fue comisionado para escribir la pieza, la escribió tan rápido que no tuvo tiempo de componer la parte de piano. En su primera actuación, Gershwin improvisó la parte del piano. Más tarde, finalmente, la compuso.


Dies Irae del Requiem de Verdi
Una composición muy potente. La gente de todo el mundo, incluso a los que no les gusta la música clásica, aprecian este trabajo. Dies Irae de Verdi es posiblemente el movimiento de la obra más conocido y reconocible. Aunque, muchos amantes de la música clásica nos pueden decir el nombre y el compositor de la pieza, la gran mayoría del mundo no puede. Su corazón golpeando los ritmos y conduciendo las melodías es verdaderamente inspirador. A continuación el fragmento conducido por Claudio Abbado.

Dies Irae del Requiem de Mozart
Aunque es drásticamente distinta al de Verdi, el Dies Irae de Mozart no tiene nada que envidiarle en cuanto a la intensidad y en la ferocidad. Compuesta en 1791, esta fue la última obra escrita por Mozart. El Requiem es una pieza muy popular, no sólo por su belleza, sino que también por su misterio. Hay muchos mitos en torno a los detalles exactos de cómo se terminó el Requiem. Mozart murió antes de que la obra fuera terminada; fue Süssmayr quien en realidad terminó el trabajo.

Mar 27

Fueron quinientos alumnos de piano de la Universidad de West Chester, con el fin de, por palabras de un alumno, “ser criticados”.

Los estudiantes tuvieron la oportunidad de tocar dos obras de memoria, y recibir una crítica de su interpretación de uno de los doce jueces. “El evento no es una competencia”, tal como aclaró la organizadora del evento, Mary Hood. “La única verdadera competencia que los alumnos tienen es con ellos mismos”, dijo.

También afirmó que habría cuatro tipos de cintas para premiar a cada estudiante según su desempeño, correspondiendo las de color azul a las mejores interpretaciones, y las de color verde a las menos logradas. “Realmente querían la cinta azul” bromeó Hood. “Si quieres crear confianza en tu habilidad de hacer algo tú mismo, esta es la oportunidad perfecta”.

Para que los alumnos participen en el festival, debían estar nominados por sus profesores, quienes a su vez debían ser miembros del grupo de profesores que patrocina el evento. Y son los profesores (no los jueces) quienes continúan las críticas con los alumnos. “Aunque sean los profesores quienes interpretan las críticas de los jueces, el festival les da a los estudiantes la oportunidad de escuchar una segunda opinión” dijo Hood. “Ellos lo saben, no es solamente la Sra. Hood quien te dice hacer esto y aquello”.

Hood, profesora de piano en su domicilio, declaró que el evento también otorga a los profesores la oportunidad de, al ver como sus estudiantes se desempeñan, entender como sus métodos pedagógicos funcionan y como se diferencian y asemejan a los de otros instructores.

Interesante método para aplicar por escuelas y conservatorios.

Mar 25

¿Qué se puede decir?

Yanni en la disqueria

Mar 21

Los pianistas que hacen recitales solos parecen tener trabajo duro. Mueven sus hombros de arriba abajo y sacuden sus brazos, presionan y hasta golpean las teclas, pero siempre manteniendo una expresión tan constante en sus rostros que seria posible olvidar que lo hacen por diversión.

Chick Corea, por otro lado, realmente disfruta sus conciertos de piano. No es solo su genial y comunicativa personalidad que mantiene en el escenario, hablando y divirtiéndose con el público como si fuera una reunión de amigos en un cuarto con un piano; hay algo mas importante acerca del enfoque de Corea hacia la música.

Chick Corea

Temprano en su show solista, Corea anuncia que va a interpretar algunas melodías de Thelonious Monk. Dadas las diferencias en sus formas de tocar, nadie podia esperar que Corea suene de la misma forma que Monk.

Pero Corea fue mas allá de eso, alejando notablemente las melodías de Monk de sus lecturas originales. Un blues Monk, el cual los músicos de jazz tratarían como lento, un blues torcido, se transformó en un abstracto boogie-woogie en las manos de Corea. Claramente fue más Corea que Monk, pero el pianista mostró elementos que otras interpretaciones nunca ofrecerían.

En escencia, Corea enseñó como escuchar nuevas melodías, un ejercicio que repitió toda la tarde del show. Su inusual forma romántica renovó por completo las piezas de Monk, y a su vez realizó Vals para Debby (en un tributo a Bill Evans, mas tarde en el show) en una astuta reversión, estableciendo el tema en tiempo comun antes de cambiarlo a vals para la improvisación (la grabación original de Evans lo hace al revés).

Hubo momentos en los que Corea interpretó segmentos de música clásica, evocando a artistas como Debussy y Ravel. Sin embargo, cuando Corea se focalizó en el repertorio clásico actual, incluyendo selecciones de los preludios de Alexander Scriabin, su confianza en la destreza como solista fue insuficiente para sacarle brillo y sombra a las piezas (aunque su improvisación en el preludio no. 4 fue brillante).

A pesar de todo, Corea dejó en claro desde el principio que interpreta las piezas por diversión, introduciéndolas con un chiste: “Bienvenidos a mi sala de ensayo”. Y de hecho, al final de un show de casi tres horas, organizó un juego en la audiencia para cantar en una parte de “But Beautiful”, “On Green Dolphin Street” y “España” (que se muestra en el video que sigue). No sonaría exagerado afirmar que muchos de los espectadores volvieron a sus casas con aire de triunfo.

Mar 18

El segundo fragmento textual de Doctor En Alaska que he conseguido localizar íntegramente, y que os ofrezco con satisfacción, es precisamente el discurso que Chris dirige al público momentos antes de accionar la enorme catapulta construida en las afueras del pueblo. Nuestro personaje ya ha desechado la idea de lanzar a la vaca, y la ha sustituido por un piano de pared que ha encontrado por casualidad entre las cenizas de la casa de Maggie:

Mar 14

Ya habíamos hablado de este video pero lo volvemos a poner pues es muy interesante.

Mar 12

O Fortuna de Carmina Burana por Carl Orff
Por lejos es la más consultada sobre el trabajo clásico, O Fortuna se toca en cientos de películas, programas de televisión, comerciales y otras formas de medios de comunicación. Muchos de los que escucharon esta famosa pieza pueden tararear la melodía y, a veces, la describen como inquietante, atrapante y grandiosa. O Fortuna es el movimiento de apertura de Carmina Burana de Carl Orff, un trabajo para una gran orquesta, coro y vocalistas solistas. Se la puede escuchar en la película 300 y en el siguiente video.



Rapsodia Húngara número 2 en en Do sostenido mayor por Franz Liszt

Cuando escuché esta pieza para lo que pensé que era la primera vez, me sorprendí por lo familiar que me era. Después de escucharla varias veces más, de repente me golpeó… la había escuchado en unos dibujitos de Bugs Bunny hace 15 años. Estaba tocando la pieza en frente de una gran audiencia entre muchas distracciones. No creo que los dibujos animados se sigan haciendo de esa forma. Lang Lang la interpreta seguidamente.

Sous le dôme épais de Delibes
Siendo ya bien conocida, El dúo de la flor de Delibes se hizo cada vez más popular por el uso de la obra de British Airways en una campaña publicitaria reciente. Esta clásica pieza cuenta con un dúo entre una coloratura soprano y una mezzo-soprano.
Esta pieza de Delibes se encuentra también en las películas El presidente americano, Tomb Raider y La familia de mi novia. A continuación una bella interpretación.

Mar 10

La palabra “gnossienne” describe varias piezas de la música de piano compuesta por Erik Satie que no encajan en ninguno de los estilos actuales de música clásica como un preludio para piano o una sonata. Satie solucionó fácilmente este dilema simplemente titulando a las piezas con una palabra completamente nueva e inventada, en este caso “gnossienne”. Aunque la etimología y la pronunciación de la palabra “gnossienne” inventada por Satie siguen siendo un misterio para muchos, lo que está claro es que sus seis gnossiennes son maravillosamente únicos e intrigantes. Acto seguido, la famosa pieza número 1.



La creación de los Gnossiennes

Satie compuso sus primeros tres gnossiennes alrededor del año 1890, sin tiempo para líneas de compaces (práctica a veces denominada “tiempo absoluto”) ni marcas de tempo tradicionales o incluso de notas musicales. Los resultados peculiares de Satie pueden ser leídos como una poesía musical ya que uno puede interpretar la pieza con muy pocas restricciones, puesto que sus marcas de tiempos fueron hechas con frases como “no dejes”, “suavemente, con intimidad” y “no estes orgulloso”. Los primeros gnossiennes (Nros.1 y 3) se publicaron en septiembre de 1893 en Le Fígaro musical Número 24, mientras que el Nº 2 fue publicado en Le Coeur el mes siguiente. Los tres gnossiennes restantes, Nros. 4-6, fueron compuestos en 1891, 1899 y 1897, respectivamente. Sin embargo, no fueron publicados hasta 1968.

Las cualidades musicales de los Gnossiennes
Los gnossiennes de Satie a veces son vistos como una continuación musical de su popular Trois Gymnopedies, aunque algunos musicólogos creen que se parecen mucho más a sus Sarabandas. De cualquier manera, es evidente que música como esta nunca fue compuesta antes, por lo que es fácil entender por qué se le dio este enigmático título a los mismos. Los sentimientos inherentes de la atemporalidad e infinidad de cada pieza proceden de los trabajos de la naturaleza cíclica ya que puedes dejar repitiéndose cada gnossienne y nunca distinguir claramente el comienzo y final si no fuese por la pausa generada por tu reproductor de CD generada entre cada tema. Al igual que Gymnopedies, Satie compone melodías solitarias con cadencias y fraseos apoyados por armonías y estructuras de acordes poco complejas y casi elementales, aunque utiliza mayormente tríadas y algunas inversiones.

Mar 07

La Sinfonía Eroica fue representada por primera vez en privado a principios de agosto de 1804. Hubo dos posibles actuaciones posteriores, incluyendo a una en el Palacio Lobkowitz el 23 de enero de 1805. Sabemos por escritos descubiertos de Lobkowitz, uno de los patrones de Beethoven, que la primera actuación pública fue el 7 de abril de 1805 en el “Theater-an-der-Wien” en Viena, Austria. Esta claro que la actuación no fue tan bien aceptada o entendida como le hubiera gustado al compositor. “Incluso el alumno de Beethoven, Ferdinand Ries, fue inducido por la entrada del cuerno falso a mitad del primer movimiento y fue reprendido por decir que el compositor había entrado mal. Harold Schoenberg nos dice que, “El Musical de Viena se dividió por los méritos de la Eroica. Algunos la llamaron la obra maestra de Beethoven. Otros dijeron que el trabajo simplemente ilustró el afán de la originalidad”.


Sin embargo, quedó claro que Ludwig había planeado conscientemente para componer una obra de amplitud y alcance inigualable. Tres años antes de que escribiera la sinfonía Eroica, Beethoven había declarado que no estaba contento con la calidad de sus composiciones hasta la fecha y que “De ahora en adelante tomaré un nuevo camino”.

Claves y estructuras de la Eroica

La obra fue compuesta en Mi bemol Mayor y la orquestación llamó a dos flautas, dos oboes, dos clarinetes, dos contrabjos, tres cuernos, dos trompetas, timbales y cuerdas. Hector Berlioz discutió el uso del cuerno con Beethoven (compaces 166-260 durante el tercer movimiento) y el oboe (compaces 348-372 durante el cuarto movimiento) en su “Tratado sobre Orquestación”. La sinfonía es la tercera de Beethoven (opus 55) y consiste de cuatro movimientos.

Mar 02

Las Cuatro estaciones de Vivaldi es inequívocamente el trabajo mas famoso de Antonio Vivaldi. Obviamente, integrado por un total de 500 conciertos, uno de ellos estará obligado a ser un éxito. Seguramente escuchaste muchos movimientos de las Cuatro Estaciones de Vivaldi en películas como Juago de espías o Lo que importa. Seguramente fuiste a un casamiento en donde se tocaron las cuatro estaciones de Vivaldi. Si paras y escuchas, es probable que se este tocando en algún lado.

Notas e información histórica
Las cuatro estaciones de Vivaldi se publicaron en 1725, en un conjunto de doce conciertos titulados “Il cimento dell’armonia e dell’inventione” (El cimiento de la armonía y la invención). Cada concierto es distinto en la forma de los movimientos rápidos-lentos-rápidos. Las cuatro estaciones de Vivaldi apelaron especialmente al francés. El Rey Luis XV le tomó cariño a ‘Primavera’ (que se aprecia en el video que sigue) y ordenó que se toque en los momentos menos esperados.


Las cuatro estaciones de Vivaldi esta entre la música mas audaz de programa del periodo barroco. Antonio Vivaldi escribió los Sonetos para que vayan a la par con cada movimiento de las Cuatro Estaciones. Que asombroso es como Vivaldi con exactitud retrató cada Soneto sin perder la calidad total y el balance del trabajo. Yo recomiendo escuchar cada movimiento de las Cuatro Estaciones mientras se leen los sonetos correspondientes. Es realmente una experiencia única.